Descarregueu  el navegador Mozilla Firefox, per a una visualització web millor i més segura
Descarregueu l'Adobe Reader, per a documents PDF

Main.ElNouEstatutDAutonomiaValencià History

Hide minor edits - Show changes to output

November 14, 2008, at 06:27 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 648-649 from:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Ce matériel est protégé expressement contre quelconque usage, copie et redistribution. Pour la présente reproduction on a l'autorisation de l'auteur.
to:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Le présent document est expressément protégé contre tout usage, toute copie et toute distribution, de quelque sorte que ce soit. Pour la présente reproduction, nous avons obtenu l'autorisation de l'auteur.
November 08, 2008, at 09:43 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 12-13 from:
(Traduït del francès original)
to:
''(Traduït del text original en francès)''
Changed lines 683-684 from:
(Traducido del francés original)
to:
''(Traducido del texto original en francés)''
November 08, 2008, at 09:41 PM by 84.126.68.180 -
November 08, 2008, at 09:38 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 757-758 from:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
to:
« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
Changed lines 766-767 from:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
to:
« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»
Changed lines 781-783 from:
->''« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas…»''
to:
« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas…»
Changed lines 802-804 from:
->''« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como
Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »''
to:
« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como
Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »
Changed lines 807-809 from:
->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de
la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »''
to:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de
la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »
Changed line 812 from:
->''« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la
to:
« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la
Changed lines 814-815 from:
interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »''
to:
interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »
Changed line 818 from:
->''« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable,
to:
« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable,
Changed lines 820-821 from:
costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »''
to:
costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »
Changed lines 843-845 from:
->''« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad
diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »''
to:
« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad
diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »
Changed lines 862-864 from:
->''« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en
Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »''
to:
« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en
Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »
Changed line 870 from:
->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su
to:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su
Changed lines 872-873 from:
Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »''
to:
Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »
Changed lines 882-884 from:
->''« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la
Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »''
to:
« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la
Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »
Changed line 892 from:
->''« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los
to:
« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los
Changed lines 917-919 from:
->''« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas
sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »''
to:
« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas
sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »
Changed lines 925-927 from:
->''« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que
integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »''
to:
« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que
integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »
Changed lines 932-933 from:
->''« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »''
to:
« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »
Changed lines 936-937 from:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#es06|#]].[[#es06back]] »''
to:
« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#es06|#]].[[#es06back]] »
Changed lines 944-945 from:
->''« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »''
to:
« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »
Changed lines 949-950 from:
->''« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »''
to:
« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »
Changed lines 962-964 from:
->''« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas
necesarias para asegurar su conocimiento. »''
to:
« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas
necesarias para asegurar su conocimiento. »
Changed lines 992-993 from:
->''« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otralengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »''
to:
« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otralengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »
Changed lines 1006-1008 from:
->''« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y
preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »''
to:
« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y
preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »
Changed lines 1011-1012 from:
->''« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »''
to:
« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »
Changed lines 1015-1017 from:
->''« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos
consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »''
to:
« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos
consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »
Changed lines 1036-1038 from:
->''«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari [[#es08|#]].[[#es08back]] »''
to:
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari [[#es08|#]].[[#es08back]] »
Changed lines 1044-1045 from:
->''« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »''
to:
« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »
Changed lines 1049-1051 from:
->''« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los
contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »''
to:
« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los
contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »
Changed lines 1060-1062 from:
->''« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat
Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »''
to:
« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat
Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »
Changed lines 1067-1068 from:
->''« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »''
to:
« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »
Changed lines 1073-1075 from:
->''« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán
publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »''
to:
« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán
publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »
Changed lines 1080-1081 from:
->''« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »''
to:
« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »
Changed lines 1087-1089 from:
->''« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en
todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »''
to:
« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en
todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »
Changed lines 1093-1095 from:
->''« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por
función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »''
to:
« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por
función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »
Changed lines 1098-1100 from:
->''« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y
duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »''
to:
« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y
duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »
Changed line 1116 from:
->''« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del
to:
« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del
Changed lines 1118-1119 from:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »''
to:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »
Changed lines 1135-1137 from:
->''« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la
aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »''
to:
« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la
aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »
Changed line 1142 from:
->''« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y
to:
« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y
Changed lines 1145-1146 from:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades [[#es09|#]].[[#es09back]] »''
to:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades [[#es09|#]].[[#es09back]] »
Changed lines 1155-1157 from:
->''« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las
comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »''
to:
« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las
comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »
Changed lines 1163-1165 from:
->''« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de
bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »''
to:
« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de
bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »
Changed lines 1172-1174 from:
->''« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas
que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »''
to:
« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas
que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »
Changed line 1180 from:
->''« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el
to:
« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el
Changed lines 1182-1183 from:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña [[#es10|#]].[[#es10back]] »''
to:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña [[#es10|#]].[[#es10back]] »
Changed lines 1242-1243 from:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Este material está protegido explícitamente de cualquier uso, copia y redistribución. Para la presente reproducción se cuenta con el permiso expreso del autor.
to:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Este material está protegido explícitamente respecto a cualquier uso, copia y redistribución. Para la presente reproducción se cuenta con el permiso expreso del autor.
November 08, 2008, at 09:30 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 648-649 from:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Aquest material està protegit explícitament de qualsevol ús, còpia i redistribució. Per a la present reproducció es compta amb el permís exprés de l'autor.
to:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Ce matériel est protégé expressement contre quelconque usage, copie et redistribution. Pour la présente reproduction on a l'autorisation de l'auteur.
Changed lines 776-778 from:
->''« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales.»''
to:
« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales.»
November 08, 2008, at 09:23 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 1145-1146 from:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades [[#es09|]].[[#es09back]] »''
to:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades [[#es09|#]].[[#es09back]] »''
November 08, 2008, at 09:18 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 777-778 from:
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »''
to:
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales.»''
Changed lines 782-783 from:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''
to:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas…»''
Changed lines 895-896 from:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica [[#es04|#]].[[es04back]] »
to:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica [[#es04|#]].[[#es04back]] »
Changed lines 936-937 from:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#es06|#]].[[es06back]] »''
to:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#es06|#]].[[#es06back]] »''
Changed line 1116 from:
« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del
to:
->''« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del
Changed lines 1118-1119 from:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »
to:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »''
November 08, 2008, at 09:13 PM by 84.126.68.180 -
Deleted line 35:
Deleted line 37:
Deleted line 39:
Changed lines 782-785 from:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto
todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en
valenciano todas ellas… »''
to:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''
November 08, 2008, at 09:09 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 785-786 from:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''
to:
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto
todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en
valenciano todas ellas… »''
November 08, 2008, at 08:04 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 769-773 from:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
to:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
November 08, 2008, at 08:00 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 8-9 from:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Éditions du CELEC, 2008.
Changed lines 346-347 from:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752 Editions du CELEC, 2008.
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752 Éditions du CELEC, 2008.
Changed lines 682-683 from:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Éditions du CELEC, 2008.
November 08, 2008, at 07:58 PM by 84.126.68.180 -
Changed line 678 from:
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006): resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?:)
to:
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006): ¿resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?:)
Changed lines 680-681 from:
resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?"
to:
¿resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?"
Changed line 770 from:
''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
to:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
November 08, 2008, at 07:55 PM by 84.126.68.180 -
Changed line 770 from:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
to:
''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
Added lines 1248-1249:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Este material está protegido explícitamente de cualquier uso, copia y redistribución. Para la presente reproducción se cuenta con el permiso expreso del autor.
November 08, 2008, at 07:51 PM by 84.126.68.180 -
Added line 769:
Changed lines 772-773 from:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
to:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
November 08, 2008, at 07:48 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 771-772 from:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
to:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos…»''
November 08, 2008, at 07:47 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 1187-1188 from:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña. »''
to:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña [[#es10|#]].[[#es10back]] »''
Changed lines 1266-1269 from:
# [[#es08back|'''^''']] [[#es08]] http://www.avl.gva.es/
Traducción al castellano : «La Academia Valenciana de la Lengua es una institución de
carácter público creada por la Generalitat Valenciana y adscrita a Presidencia. Tiene por objeto determinar y elaborar la normativa lingüística del valenciano, pero no porque nuestra lengua no tenga tal normativa. Bien al contrario. Su proceso de normativización cristalizó hace ahora siete décadas a través del acuerdo ortográfico denominado Normes de Castelló, un hecho histórico que constituyó entonces un consenso necesario. »
to:
# [[#es08back|'''^''']] [[#es08]] http://www.avl.gva.es/ Traducción al castellano : «La Academia Valenciana de la Lengua es una institución de carácter público creada por la Generalitat Valenciana y adscrita a Presidencia. Tiene por objeto determinar y elaborar la normativa lingüística del valenciano, pero no porque nuestra lengua no tenga tal normativa. Bien al contrario. Su proceso de normativización cristalizó hace ahora siete décadas a través del acuerdo ortográfico denominado Normes de Castelló, un hecho histórico que constituyó entonces un consenso necesario. »
Added lines 1270-1272:
# [[#es10back|'''^''']] [[#es10]] Rafael Lluís NINYOLES MONLLOR, El País Valencià a l’eix mediterrani, 2a ed., València, L’Eixam, 1993, pp. 32-34, 47-49, 51, 62-63.
November 08, 2008, at 07:43 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 1039-1041 from:
puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contranormativización
»
. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
to:
puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contranormativización» [[#es07|#]].[[#es07back]] Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
Changed lines 1042-1043 from:
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari. »''
to:
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari [[#es08|#]].[[#es08back]] »''
Changed lines 1150-1151 from:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades. »''
to:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades [[#es09|]].[[#es09back]] »''
Changed lines 1264-1271 from:
to:
# [[#es07back|'''^''']] [[#es07]] Uno de los primeros proyectos fue el del poeta valenciano Josep Maria Bayarri Hurtado, autor de una codificación denominada « normes del 22 » en referencia al año de sus trabajos, o « normes del cuáqueres » debido al número elevado de [q] presentes en su transcripción. La experiencia fue renovada al final del período franquista por Miquel Adlert i Noguerol, autor de las « normes de Torre », y después de las « normes de Murta », debido al nombre de dos revistas en las cuales publicó sus trabajos. Pero es sobre todo a partir de 1978, durante la transición democrática, cuando este proceso acientífico de « contra-normativización » se generalizó, bajo el impulso en especial de la « Academia de Cultura Valenciana », antiguo « Centro de Cultura Valenciana ». Con el solo y único objetivo de alejarse del catalán de Cataluña, esta « Academia », a veces llamada « Real », en referencia al antiguo Reino de Valencia, preconizó, de 1978 a 1982, como mínimo cinco codificaciones diferentes, hoy día aún ampliamente difundidas por sus miembros, que usan internet, sin ninguna moderación, junto con las ediciones más clásicas. Vide : Franck MARTIN, Les Valenciens et leur langue régionale : approche sociolinguistique de l'identité de la Communauté valencienne, Villeneuve-D’Ascq, Presses Universitaires du Septentrion, (Thèse de Doctorat), 2000, pp. 452-458.

# [[#es08back|'''^''']] [[#es08]] http://www.avl.gva.es/
Traducción al castellano : «La Academia Valenciana de la Lengua es una institución de
carácter público creada por la Generalitat Valenciana y adscrita a Presidencia. Tiene por objeto determinar y elaborar la normativa lingüística del valenciano, pero no porque nuestra lengua no tenga tal normativa. Bien al contrario. Su proceso de normativización cristalizó hace ahora siete décadas a través del acuerdo ortográfico denominado Normes de Castelló, un hecho histórico que constituyó entonces un consenso necesario. »

# [[#es09back|'''^''']] [[#es09]] Enrique ORDUÑA REBOLLO, Estatuto de Autonomía de Cataluña, Madrid, Ministerio de la Administración Territorial-Secretaría General Técnica, 1979, pp. 100-101.
Deleted lines 1273-1274:
November 08, 2008, at 07:32 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 900-901 from:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica. »
to:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica [[#es04|#]].[[es04back]] »
Changed lines 919-920 from:
Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La
reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los
to:
Comunidad)[[#es05|#]],[[#es05back]] la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los
Changed lines 941-942 from:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla. »''
to:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#es06|#]].[[es06back]] »''
Added lines 1259-1265:
# [[#es04back|'''^''']] [[#es04]] Antonio ROVIRA Y VIRGILI, El nacionalismo catalán, Barcelona, Minerva, 1919, pp. 18-19.

# [[#es05back|'''^''']] [[#es05]] Desde el inicio del proceso de autonomización, el « blaverisme » valenciano fue el origen de múltiples problemas: panfletos, invectivas, campañas de denigración, manifestaciones, perturbaciones de encuentros culturales y de emisiones televisivas, amenazas, agresiones verbales y físicas, degradaciones, bombas en los domicilios de diversos intelectuales, profanación de la tumba de Joan Fuster en 1997, etc. Además de los artículos de la prensa cotidiana, cabe reseñar la excelente obra : Vicent BELLO SERRAT, La Pesta Blava, València, Eliseu Climent/3i4, 1988 (Sèrie La Unitat, n° 130).

# [[#es06back|'''^''']] [[#es06]] Josep Maria QUINTANA PETRUS, El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares: análisis jurídico y sistemático, Madrid, Civitas, 1984, pp. 248-249.
November 08, 2008, at 07:24 PM by 84.126.68.180 -
Deleted line 769:
<<<<<<<
Changed lines 772-776 from:
=======
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
>>>>>>>
to:
Changed lines 784-786 from:
Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el
valenciano:
to:
Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:
Changed lines 832-833 from:
« valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la
desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término
to:
« valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano [[#es03|#]].[[#es03back]] El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término
Added lines 1258-1259:
# [[#es03back|'''^''']] [[#es03]] Como origen de la pérdida de los « Fueros » valencianos, la batalla de Almansa y sus implicaciones han marcado al grupo social valenciano tan intensamente que este suceso ha accedido al rango de proverbio, a menudo usado hoy en referencia a ciertos males, muy violentos, que provienen de un entorno exterior a Valencia : « Si el mal viene de Almansa, a todos alcanza ».
November 08, 2008, at 07:17 PM by 84.126.68.180 -
Added line 770:
<<<<<<<
Added lines 772-774:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
=======
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat
Changed lines 776-777 from:
to:
>>>>>>>
November 08, 2008, at 07:12 PM by 84.126.68.180 -
Deleted lines 759-762:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
Changed line 770 from:
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat
to:
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat
Changed line 781 from:
->''« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
to:
->''« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
Changed line 787 from:
->''« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
to:
->''« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
November 08, 2008, at 07:08 PM by 84.126.68.180 -
Added lines 764-765:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
November 08, 2008, at 06:59 PM by 84.126.68.180 -
Changed line 723 from:
lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad [[#ca01|#]].[[#ca01back]] Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a
to:
lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad [[#es01|#]].[[#es01back]] Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a
Changed lines 800-801 from:
históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para
los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua
to:
históricos [[#es02|#]][[#es02back]] para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua
Changed lines 1257-1258 from:
# [[#fr01back|'''^''']] [[#fr01]]«Es un hecho unánimemente comprobado por la filología románica española e internacional [...] que el catalán, el valenciano y el mallorquín son las tres principales variedades de un único diasistema lingüístico, científicamente conocido bajo el nombre de lengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d’Alacant, 1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.
to:
# [[#es01back|'''^''']] [[#es01]] «Es un hecho unánimemente comprobado por la filología románica española e internacional [...] que el catalán, el valenciano y el mallorquín son las tres principales variedades de un único diasistema lingüístico, científicamente conocido bajo el nombre de lengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d’Alacant, 1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.


# [[#es02back|'''^''']] [[#es02]] « [...] en el siglo XV, los Valencianos [empezaron] a designar al catalán, al catalán que ellos hablaban y escribían [...] con el nombre de ‘lengua valenciana’ [...] haciendo esto, [...] nadie tenía la intención [...] de proclamar la existencia de una ‘lengua valenciana’ frente a una ‘lengua catalana’. » Joan FUSTER, Nosaltres els Valencians, 15a ed., Barcelona, Edicions 62, 1995 (Col. Universal Butxaca, n° 32), pp. 128-129
.
November 08, 2008, at 06:47 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 723-724 from:
lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no
obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a
to:
lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad [[#ca01|#]].[[#ca01back]] Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a
Added lines 1256-1259:
>>peu<<

# [[#fr01back|'''^''']] [[#fr01]]«Es un hecho unánimemente comprobado por la filología románica española e internacional [...] que el catalán, el valenciano y el mallorquín son las tres principales variedades de un único diasistema lingüístico, científicamente conocido bajo el nombre de lengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d’Alacant, 1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.
November 08, 2008, at 06:25 PM by 84.126.68.180 -
Added line 1144:
Changed lines 1147-1149 from:
« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la
Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la
aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »
to:

->''
« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la
aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »''
Changed lines 1154-1155 from:
« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y
to:

->''
« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y
Changed lines 1158-1161 from:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan
aquellos territorios y comunidades9. »
Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en
evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :
to:
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades. »''

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :
Changed lines 1163-1165 from:
demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado,
según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la
promoción y la difusión exterior del catalán. »
to:
demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »
Changed lines 1166-1169 from:
entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :
« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las
comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos
y culturales con Cataluña… »
to:
entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

->''«
La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las
comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »''
Changed lines 1175-1182 from:
9 Enrique ORDUÑA REBOLLO, Estatuto de Autonomía de Cataluña, Madrid, Ministerio de la Administración
Territorial-Secretaría General Técnica, 1979, pp. 100-101.
1
1
« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores
y el modelo de
bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas
para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco
de sus competencias. »
to:

->''« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de
bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades
y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »''
Changed lines 1184-1185 from:
« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas
que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »
to:

->''
« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas
que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »''
Changed lines 1192-1193 from:
« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el
to:

->''
« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el
Changed lines 1195-1201 from:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial
que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor
mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y
dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos,
y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos
que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil
no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »
to:
Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña. »''
Added line 1209:
Deleted lines 1217-1220:
10 Rafael Lluís NINYOLES MONLLOR, El País Valencià a l’eix mediterrani, 2a ed., València, L’Eixam, 1993,
pp. 32-34, 47-49, 51, 62-63.
1
1
Added line 1221:
Added line 1244:
November 08, 2008, at 06:18 PM by 84.126.68.180 -
Added line 1039:
Changed lines 1047-1060 from:
»7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación
7Uno de los primeros proyectos fue el del poeta valenciano Josep Maria Bayarri Hurtado, autor de una
codificación denominada « normes del 22 » en referencia al año de sus trabajos, o « normes del cuáqueres »
debido al número elevado
de [q] presentes en su transcripción. La experiencia fue renovada al final del período
8
8
final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua »
, en vez de « Academia de la
Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos
términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució
de caràcter públic creada per la Generalitat
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià,
però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va
cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l
'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que
va constituir llavors un consens necessari8. »
to:
». Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :

->''«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució
de caràcter públic creada per la Generalitat
Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià
, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari. »''
Changed lines 1056-1058 from:
« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »
to:

->''
« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »''
Changed lines 1061-1062 from:
« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los
contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »
to:

->''
« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los
contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »''
Changed lines 1072-1073 from:
« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat
Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »
to:

->''
« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat
Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »''
Changed lines 1079-1098 from:
franquista por Miquel Adlert i Noguerol, autor de las « normes de Torre », y después de las « normes de
Murta », debido al nombre de dos revistas en las cuales publicó sus trabajos. Pero es sobre todo a partir de 1978,
durante la transición democrática, cuando este proceso acientífico de « contra-normativización
» se generalizó,
bajo el impulso en especial de la « Academia de Cultura Valenciana », antiguo « Centro de Cultura
Valenciana ». Con el solo y único objetivo de alejarse del catalán de Cataluña, esta « Academia », a veces
llamada « Real », en referencia al antiguo Reino de Valencia, preconizó, de 1978 a 1982, como mínimo cinco
codificaciones diferentes, hoy día aún ampliamente difundidas por sus miembros, que usan internet, sin ninguna
moderación, junto con las ediciones más clásicas. Vide : Franck MARTIN, Les Valenciens et leur langue
régionale : approche sociolinguistique de l
'identité de la Communauté valencienne, Villeneuve-D’Ascq, Presses
Universitaires du Septentrion, (Thèse de Doctorat), 2000, pp. 452-458.
8 http://www.avl.gva.es/
Traducción al castellano : «La Academia Valenciana de la Lengua es una institución de
carácter público creada por la Generalitat Valenciana y adscrita a Presidencia. Tiene por objeto determinar y
elaborar la normativa lingüística del valenciano, pero no porque nuestra lengua no tenga tal normativa. Bien al
contrario. Su proceso de normativización cristalizó hace ahora siete décadas a través del acuerdo ortográfico
denominado Normes de Castelló, un hecho histórico que constituyó entonces un consenso necesario. »
9
9
« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo
Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »
to:

->''« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico.
»''
Changed lines 1085-1086 from:
« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán
publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »
to:

->''
« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán
publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »''
Changed lines 1092-1093 from:
« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del
idioma valenciano. »
to:

->''
« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »''
Changed lines 1099-1100 from:
« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en
todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »
to:

->''
« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en
todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »''
Changed lines 1105-1106 from:
« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por
función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »
to:

->''
« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por
función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »''
Changed lines 1110-1111 from:
« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y
duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »
to:

->''
« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y
duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »''
Added line 1121:
Added line 1128:
Changed lines 1131-1136 from:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno
paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la
1
1
Valldigna
como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para
recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »
to:
Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »
November 08, 2008, at 12:43 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 25-27 from:
->«Aprovada la Constitució Espanyola fou, en el seu marc, on la tradició valenciana provinent de l'històric Regne de València es trobà amb la concepció moderna del País Valencià i donà origen a l'autonomia valenciana, com a integradora dels dos corrents d'opinió que emmarquen tot allò que és valencià en un concepte cultural propi en l'estricte marc geogràfic que abasta.»''
to:
->''«Aprovada la Constitució Espanyola fou, en el seu marc, on la tradició valenciana provinent de l'històric Regne de València es trobà amb la concepció moderna del País Valencià i donà origen a l'autonomia valenciana, com a integradora dels dos corrents d'opinió que emmarquen tot allò que és valencià en un concepte cultural propi en l'estricte marc geogràfic que abasta.»''
Changed line 761 from:
->« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
to:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
Changed line 772 from:
->« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
to:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
Changed lines 774-775 from:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »
to:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
Changed lines 820-829 from:
Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el
2 « [...] en el siglo XV, los Valencianos [empezaron] a designar al catalán, al catalán que ellos hablaban y
escribían [...] con el nombre de ‘lengua valenciana’ [...] haciendo esto, [...] nadie tenía la intención [...] de
proclamar la existencia de una ‘lengua valenciana’ frente a una ‘lengua catalana’. » Joan FUSTER, Nosaltres els
Valencians, 15a ed., Barcelona, Edicions 62, 1995 (Col. Universal Butxaca, n° 32), pp. 128-129.
3
3
Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los
vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la
to:
Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

->''«
La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la
Changed lines 824-828 from:
interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña
es una Nación. »
El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana »,
defendida por los secesionistas :
« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable,
to:
interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »''

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

->''
« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable,
Changed lines 830-832 from:
costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la
recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto
de 29 de junio de 1707. »
to:
costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »''
Added line 846:
Changed lines 853-856 from:
« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad
diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo
artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean
aplicables en plena armonía con la Constitución. »
to:

->''
« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad
diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »''
Changed lines 862-867 from:
3 Como origen de la pérdida de los « Fueros » valencianos, la batalla de Almansa y sus implicaciones han
marcado al grupo social valenciano tan intensamente que este suceso ha accedido al rango de proverbio, a
menudo usado hoy en referencia a ciertos males, muy violentos, que provienen de un entorno exterior a
Valencia : « Si el mal viene de Almansa, a todos alcanza ».
4
4
to:
Changed lines 872-873 from:
« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en
Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »
to:

->''
« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en
Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »''
Changed lines 880-881 from:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su
to:

->''
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su
Changed lines 883-886 from:
Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »
Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad
indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se
otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».
to:
Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »''

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».
Changed lines 892-893 from:
« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la
Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »
to:

->''
« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la
Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »''
Changed lines 901-902 from:
lengua « propia » :
« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los
to:
lengua « propia » :

->''
« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los
Changed lines 906-907 from:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son
la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »
to:
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica. »
Changed lines 912-914 from:
4 Antonio ROVIRA Y VIRGILI, El nacionalismo catalán, Barcelona, Minerva, 1919, pp. 18-19.
5
5
to:
Changed lines 928-929 from:
« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas
sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »
to:

->''
« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas
sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »''
Changed lines 936-937 from:
« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que
integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »
to:

->''
« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que
integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »''
Changed lines 943-947 from:
« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »
Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de
Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :
« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma
oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »
to:

->''
« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »''

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

->''
« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla. »''
Changed lines 955-966 from:
5 Desde el inicio del proceso de autonomización, el « blaverisme » valenciano fue el origen de múltiples
problemas: panfletos
, invectivas, campañas de denigración, manifestaciones, perturbaciones de encuentros
culturales y de emisiones televisivas, amenazas, agresiones verbales y físicas, degradaciones, bombas en los
domicilios de diversos intelectuales, profanación de la tumba de Joan Fuster en 1997, etc. Además de los
artículos de la prensa cotidiana, cabe reseñar la excelente obra : Vicent BELLO SERRAT, La Pesta Blava,
València, Eliseu Climent/3i4, 1988 (Sèrie La Unitat, n° 130).
6 Josep Maria QUINTANA PETRUS, El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares: análisis jurídico y
sistemático, Madrid, Civitas, 1984, pp. 248-249.
6
6
« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que
es el idioma oficial del Estado. »
to:

->''« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano
, que es el idioma oficial del Estado. »''
Changed lines 960-962 from:
« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »
to:

->''
« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »''
Added line 969:
Changed lines 973-974 from:
« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas
necesarias para asegurar su conocimiento. »
to:

->''
« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas
necesarias para asegurar su conocimiento. »''
Added line 998:
Changed lines 1003-1009 from:
« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a
la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la
Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra
7
7
lengua
, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat
Valenciana. »
to:

->''
« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otralengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »''
Changed lines 1017-1020 from:
« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y
preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es
también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la
lengua oficial de Cataluña. »
to:

->''
« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y
preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »''
Changed lines 1022-1024 from:
« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »
to:

->''
« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »''
Changed lines 1026-1030 from:
« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos
consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y
deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al
castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea
y al resto del mundo. »
to:

->''
« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos
consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »''
November 08, 2008, at 12:30 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 761-762 from:
->« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
to:
->« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
Changed lines 763-764 from:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
to:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
Changed line 772 from:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
to:
->« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
Changed lines 774-775 from:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
to:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »
November 08, 2008, at 12:27 PM by 84.126.68.180 -
Deleted lines 687-689:
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?
Franck Martin
Changed line 761 from:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
to:
->« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
Changed lines 764-765 from:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
to:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
November 08, 2008, at 12:25 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 775-776 from:
« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
to:

->''
« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
Changed lines 778-779 from:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »
to:
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
Deleted lines 783-784:
2
2
Changed lines 787-788 from:
« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »
to:

->''
« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma
valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »''
Changed lines 793-796 from:
« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto
todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en
valenciano todas ellas… »
to:

->''
« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''
Changed lines 813-825 from:
Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe
dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :
« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como
Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por
su Derecho Civil Foral. »
El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No
obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de
la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la
Constitución reconoce a toda nacionalidad… »
Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos
suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad
Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el
to:

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

->''
« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como
Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »''

El sustantivo « Nacionalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

->''
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de
la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »''

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el
November 08, 2008, at 12:20 PM by 84.126.68.180 -
Added line 720:
Deleted lines 731-737:
1«Es un hecho unánimemente comprobado por la filología románica española e internacional [...] que el catalán,
el valenciano y el mallorquín son las tres principales variedades de un único diasistema lingüístico,
científicamente conocido bajo el nombre de lengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi
del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d’Alacant,
1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.
1
1
Added line 745:
Added line 754:
Changed lines 763-764 from:
« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
to:

->''
« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
Changed lines 767-768 from:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
to:
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
November 08, 2008, at 12:17 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 688-795 from:
Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer
Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión
de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado
en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

->''« Aprobada la Constitución Española fue
, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía
de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

->''« Han pasado más
de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de
la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

->''« También se define
la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »''

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el
valenciano:

->''« […] se reseña en
el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a
los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica »
, el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

->''« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas
, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »''

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto
de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española
, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »''

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión
de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

->''« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración
, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente [] Cataluña es una Nación. »''

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

->''« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable
, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »''

Más allá de esta mención
de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales,
de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

->''« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es
una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »''

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto
, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos
de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

->''« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino
de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »''

Por otra parte, como lo anunciaba
el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica
y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »''

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble »
, mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el
artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

->''« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos
de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »''

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye
la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

->''« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo
, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »''

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera
de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I
, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

->''« 1. La Bandera
de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »''

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor
de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

->''« 2. Una Ley
de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »''

Sigue
el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

->''« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »''

Estamos lejos, muy lejos,
de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá
, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »''

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si
el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

->''« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »''

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

->''« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »''

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana
de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí
, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

->''« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »''

Tres textos importantes, propios de Valencia
, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual
de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

->''« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón
de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »''

Este último punto pone de manifiesto
la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

->''« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal
, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »''
to:
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?
Franck Martin
Considerado
como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la
« valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el
catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios
decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico
valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción
« unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto
de la comunidad
científica, lingüistas
, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e
internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico
, que aspiran sin descanso a
un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una
lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que
contrario
a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los
lingüistas, incluídos los valencianos
, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o
acusados a los ojos de
los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la
lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los
segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado
y sigue cosechando cierto éxito) y/o
movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge
rencores pasados o ha sido creado ex nihilo
, y después alimentado por medios de extrema
derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto
a la identidad de su lengua
« propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar
sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una
interpretación esperpéntica de los principios fundamentales
de la linguística. Lo que está en
juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel
de toda la sociedad
, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de
Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana
, en este caso el « País Valenciano »,
dentro de un espacio más vasto
, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de
Cataluña
, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la
edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo
con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada
más hacia Madrid que hacia Barcelona.
En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo
Estatuto de
Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro
de un proceso nacional cuidadosamente
dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido
de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función
estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos
lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no
obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a
los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus
acciones cotidianas
a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo
suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de
que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la
1«Es un hecho unánimemente comprobado por la filología románica española e internacional [...]
que el catalán,
el valenciano y el mallorquín son las tres principales variedades de un único diasistema lingüístico,
científicamente conocido bajo el nombre de lengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi
del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d’Alacant,
1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.
1
1
Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso
pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación
de un conflicto que
, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta
reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la
lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin
ninguna renuncia a la singularidad
del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las
condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean
cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in
situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios.
Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito
de la política de
normalización de
la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de
Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad
Valenciana en la Europa cultural, económica y
política del mañana.
El nuevo Estatuto
de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un
preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra
diez sólo en la versión
de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es
menor: sesenta y dos líneas
en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta
singularidad responde sin duda a una necesidad
de transparencia política, de explicitación
didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los
valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto
lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.
El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya
que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones
de la región
(« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano »
, sostenida
por los que defienden
la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano »
como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado
, del preámbulo
del Estatuto
de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos
veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del
conflicto:
« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del
histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la
autonomía valenciana, como integradora
de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es
valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
Después de un recuerdo de ciertas etapas clave
del proceso autonómico (preautonomía
valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española
de
1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran
perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas »
de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica
luego la utilidad de la reforma estatutaria :
« Han pasado más de veintidós años desde
la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer
una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de
la Comunitat
Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »
Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas
de
la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue
inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a
la lengua « propia » de Valencia.
En el fondo, la intención es loable
, en especial si se adopta un punto de vista favorable al
2
2
proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas,
castellano y
valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus
linguístico:
« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma

valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »
Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el
valenciano:
« […] se reseña
en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean
utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto
todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en
valenciano todas ellas… »
Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática
central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial
como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba,
los sustantivos « lengua » e
« idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España,
en los textos estatutarios,
de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al
adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la
Transición española, estos últimos no han cesado
de referirse a la existencia de esta
denominación de la lengua « propia »
de la Comunidad valenciana en diversos documentos
históricos2 para deducir, de manera perentoria
, una « independencia » del valenciano y, para
los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua
catalana », relegando esta última
de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de
« dialecto »
de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que
cesen los enfrentamientos y querellas intestinas
, de los cuales la Comunidad Valenciana
parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o
« autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus
argumentaciones
, para defender una partición de la lengua catalana.
Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe
dentro de una lógica
de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :
« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como
Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas
, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por
su Derecho Civil Foral. »
El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No
obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de
la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho
de autogobierno que la
Constitución reconoce a toda nacionalidad… »
Valencia aspira así, en el presente
, a un reconocimiento de sus particularismos
suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad
Histórica », al mismo nivel que Galicia
, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el
2 « [...] en el siglo XV, los Valencianos [empezaron] a designar al catalán, al catalán que ellos hablaban y
escribían [...] con el nombre de ‘lengua valenciana’
[...] haciendo esto, [...] nadie tenía la intención [...] de
proclamar la existencia de una ‘lengua valenciana’ frente a una ‘lengua catalana’. » Joan FUSTER, Nosaltres els
Valencians, 15a ed., Barcelona
, Edicions 62, 1995 (Col. Universal Butxaca, n° 32), pp. 128-129.
3
3
Estatuto de 1979 ya que, en la versión
de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los
vocablos « Nación » y « País »,
la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :
« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso
del tiempo […] mueven este Estatuto la
aspiración, el proyecto y el sueño
de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena
interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña
es una Nación. »
El legislador
valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana »,
defendida por
los secesionistas :
« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable,
del conocimiento y uso
de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus
costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo
de las competencias de la Generalitat […] procurará la
recuperación de los contenidos
de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto
de 29 de junio
de 1707. »
Más allá
de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia »,
de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva
Planta »
, verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más
nacionalistas, demuestra la vinculación
de los autores de la reforma estatutaria a uno de los
principales rasgos diferenciales valencianos, uno
de los principale distintivos de la
« valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la
desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término
seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro
de un Reino, se trata por
supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la
Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los
secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les
gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto
una pseudo-superioridad de
Valencia sobre Cataluña
, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen
ellos, superar la categoría de « Condado ».
El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación
sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro
disposiciones adicionales
, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria
y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última
referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca,
basada de nuevo en un empeño en recuperar
los tradicionales « Fueros » :
« En el Título I se incorpora en el artículo primero que
la Comunitat Valenciana es una comunidad
diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo
artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino
de Valencia que sean
aplicables en plena armonía con la Constitución. »
Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto
, el análisis del preámbulo
de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las
reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y
un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse
, si se confirma en los
artículos siguientes, sobre todo, después
de la entrada en vigor del Estatuto.
3 Como origen de la pérdida
de los « Fueros » valencianos, la batalla de Almansa y sus implicaciones han
marcado al grupo social valenciano tan intensamente que este suceso ha accedido al rango
de proverbio, a
menudo usado hoy
en referencia a ciertos males, muy violentos, que provienen de un entorno exterior a
Valencia : « Si
el mal viene de Almansa, a todos alcanza ».
4
4
Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a

la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos
de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35
y 41 del Título III, que tratan
de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias
comunitarias », y por el artículo 59 del Título V
, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad
valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1
parece idéntico al
artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo
« indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador
de aquello que
algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :
« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino
de Valencia, se constituye en
Comunidad Autónoma, dentro
de la unidad de la nación española… »
Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto
de 1982, la
sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad »
permite un último cambio mayor aún,
la asociación de dos términos reivindicados por los
nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su
identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la
Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »
Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con
una unidad
indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se
otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».
Aunque sea idéntico al de 1982
, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso,
respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece
inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio
de la Comunitat
Valenciana comprende
el de los municipios integrados en las provincias de Alicante,
Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :
« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la
Generalidad en el momento
de la entrada en vigor del presente Estatuto. »
Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día,
los límites de su territorio
, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un
conjunto más vasto del que no se dice el nombre
, los « Países catalanes », reivindicación
formulada desde
el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista
catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho
de compartir una misma
lengua « propia » :
« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los
Valencianos, los Mallorquines
, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en
Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca
[…] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado
y el Reino de Valencia son
la Cataluña peninsular
, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »
En su empeño en desmarcarse de Madrid
, Cataluña da muestras así de un apetito que
absorbe quizás demasiado rápidamente
la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja
de provocar como contrapartida una radicalización
de las posiciones secesionistas
valencianas.
4 Antonio ROVIRA Y VIRGILI, El nacionalismo catalán, Barcelona, Minerva
, 1919, pp. 18-19.
5
5
Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata
de la delicada cuestión de la Simbología
valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que
ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras
que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada
de la lengua
« propia » de Valencia
se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras
llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino
de Valencia por Jaume
Ier, los secesionistas se movilizan detrás
de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de
los cuatro lados como signo
de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad
valenciana
. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y,
por lo tanto
, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los
secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme »,
derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña
de la
Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La
reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día
, a los
secesionistas :
« 1. La Bandera
de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas
sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »
Un segundo apartado recuerda no obstante que
el conflicto no está en ningún caso
concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los
secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón
, de los escudos de armas propios de la
región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :
« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que
integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »
Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una
voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la
lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :
« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »
Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto
de
Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :
« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma
oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »
El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión
, con éxito en este caso, de los
secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano,
siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han
conseguido, después de largos y tumultuosos debates
, imponer, una vez más, la denominación
« idioma valenciano » :
5 Desde el inicio del proceso de autonomización, el « blaverisme » valenciano fue el origen
de múltiples
problemas: panfletos, invectivas, campañas
de denigración, manifestaciones, perturbaciones de encuentros
culturales y de emisiones televisivas, amenazas, agresiones verbales y físicas, degradaciones, bombas en los
domicilios de diversos intelectuales, profanación
de la tumba de Joan Fuster en 1997, etc. Además de los
artículos de la prensa cotidiana
, cabe reseñar la excelente obra : Vicent BELLO SERRAT, La Pesta Blava,
València, Eliseu Climent/3i4, 1988 (Sèrie La Unitat, n° 130).
6 Josep Maria QUINTANA PETRUS, El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares: análisis jurídico y
sistemático, Madrid
, Civitas, 1984, pp. 248-249.
6
6
« 2. El idioma valenciano es el oficial
en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que
es el idioma oficial del Estado. »
Por fin
, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de
normalización,
el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :
« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir
la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »
En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así
con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La
modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que
la reforma
estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán,
probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad
científica ?
El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí,
veinticuatro años más tarde, uno
de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua
« propia » :
« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial
de las dos lenguas, y adoptará las medidas
necesarias para asegurar su conocimiento. »
Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido
y desarrollado esta
formulación
de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de
1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la
Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan
General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples
iniciativas, especialmente
en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos
progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral
y escrito de la
lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de
predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio
castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades
, existe hoy una
mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar
la lengua
« propia » cotidianamente
, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración
autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso
de depreciación que ha
venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas
insuficiencias
, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la
comunicación por ejemplo. Por fin
, ciertas partes del territorio, aunque históricamente
« valencianófonas » han escapado
de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas
localidades
de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo
siguiente
: una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria,
una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006
del artículo estatutario
de 1982 es una imperiosa necesidad.
Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles
de la versión de 1982, lo
cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el
camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para
conducir tal proceso :
« 4
. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a
la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la
Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra
7
7
lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat
Valenciana. »
Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la
complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los
unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como
« catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún
momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política
tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una
política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual
idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una
ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la
pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña,
ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :
« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y
preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es
también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la
lengua oficial de Cataluña. »
Changed lines 1036-1038 from:

->''« También
lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »''
to:
« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »
Changed lines 1038-1124 from:

->''« Los
ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »''

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari
. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo
, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

->''« 8
. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »''

El artículo 7 confirma, por su parte,
la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

->''« El desarrollo legislativo
de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »''

El artículo 9 expone, por su parte
, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

->''« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »''

En su artículo 12, el Título II insiste por fin
una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

->''« La Generalitat velará por
la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »''

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego
de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

->''« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de
la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »''

Este apego se reitera en el artículo 35
, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

->''« […]
, se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »''

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

->''« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »''

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

->''« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución
de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »''

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

->''« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »''

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con
los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por
el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

->''« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino
de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »''

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica »
, otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado
de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

->''« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana
de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »''

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz
de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

->''« Por ser el catalán patrimonio
de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »''

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna
de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

->''« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado
, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »''

Es más
, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

->''« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »''

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que,
de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

->''« Cataluña, a través del Estado
, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »''

En el texto valenciano
, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

->''« La Generalitat mantendrá especial relación de
cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »''

En realidad
, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

->''« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo
, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »''

En conclusión
, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es
, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente
. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido
, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
to:
« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos
consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y
deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al
castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea
y al resto del mundo. »
En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la
Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir
lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad
valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población
valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a
la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una
« minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el
franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello
es menos
perniciosa, pues es
discriminatoria.
Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la
concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro
últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la
normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia,
« la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer
loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política »
puede
contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contranormativización
»7.
Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación
7Uno de los primeros proyectos fue el del poeta valenciano Josep Maria Bayarri Hurtado, autor de una
codificación denominada « normes del 22 » en referencia al año de sus trabajos, o « normes del cuáqueres »
debido al número elevado de [q] presentes en su transcripción. La experiencia fue renovada al final del período
8
8
final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la
Lengua Valenciana »
. Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos
términos :
«L'Acadèmia Valenciana
de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat
Valenciana i adscrita a Presidència
. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià,
però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va
cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que
va constituir llavors un consens necessari8
. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una
partición lenta pero irrevocable de
la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora
definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo
Estatuto
de la existencia de una « lengua valenciana » ? :
« 8. L’Acadèmia Valenciana
de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »
El artículo 7 confirma
, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar
sus tradicionales « Fueros »
, otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :
« El desarrollo legislativo
de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los
contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »
El artículo 9 expone
, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de
relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo
presente la configuración sociolingüística citada anteriormente
- no deja de suscitar algunos
interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso
de normalización, esta medida implica,
como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea
auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de
dominar
una lengua que, no obstante, no le es « propia » :
« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de
la Comunitat
Valenciana en cualquiera
de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »
En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la
Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos
lenguas :
franquista por Miquel Adlert i Noguerol, autor
de las « normes de Torre », y después de las « normes de
Murta », debido al nombre de dos revistas en las cuales publicó sus trabajos. Pero es sobre todo a partir de 1978,
durante
la transición democrática, cuando este proceso acientífico de « contra-normativización » se generalizó,
bajo el impulso en especial de la « Academia de Cultura Valenciana », antiguo « Centro de Cultura
Valenciana ». Con
el solo y único objetivo de alejarse del catalán de Cataluña, esta « Academia », a veces
llamada « Real », en referencia al antiguo Reino de Valencia, preconizó, de 1978 a 1982, como mínimo cinco
codificaciones diferentes, hoy día aún ampliamente difundidas por sus miembros, que usan internet, sin ninguna
moderación, junto con las ediciones más clásicas. Vide : Franck MARTIN, Les Valenciens et leur langue
régionale : approche sociolinguistique de l'identité de la Communauté valencienne, Villeneuve-D’Ascq, Presses
Universitaires du Septentrion, (Thèse de Doctorat), 2000, pp. 452
-458.
8 http://www.avl.gva.es/
Traducción al castellano : «La Academia Valenciana de la Lengua es una institución de
carácter público creada por
la Generalitat Valenciana y adscrita a Presidencia. Tiene por objeto determinar y
elaborar la normativa lingüística del valenciano, pero no porque nuestra lengua no tenga tal normativa. Bien al
contrario. Su proceso
de normativización cristalizó hace ahora siete décadas a través del acuerdo ortográfico
denominado Normes de Castelló
, un hecho histórico que constituyó entonces un consenso necesario. »
9
9
« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo
Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »
Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y
suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de
los valencianos a un
estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario
de las dos lenguas :
« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán
publicados
en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »
Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982,
completado después por una disposición que especifica que, para
el nombramiento del
personal de la Administración de Justicia :
« […], se tendrá
en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del
idioma valenciano. »
El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. »
Podemos notar
de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de
diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar
de
acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :
« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será
de aplicación obligatoria en
todas las administraciones públicas
de la Comunitat Valenciana. »
Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un
enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :
« L’Acadèmia Valenciana
de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por
función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »
Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :
« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y
duración del mandato
, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »
Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener
los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis
Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose
de la « normativización » de
la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se
encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana
,
sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna
realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.
Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este
artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la
simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad
Histórica ». Más allá
de la adopción de una bandera específica, los valencianos han
aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen,
respecto a un edificio susceptible
de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :
« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del
antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo
de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como
Nacionalidad Histórica
. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno
paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María
de la
1
1
Valldigna como punto de encuentro
de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para
recuperar
la historia de la Comunitat Valenciana. »
Observaremos, en este enunciado
, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad
Histórica »
, otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha
respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del
territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución
de
1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este
camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de
mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario
, se operan
aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más
frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios
, puntos
de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son
susceptibles de garantizar
, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.
El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en
el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :
« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito
de la
Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la
aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »
El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz
de ciertos enunciados
del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979
, el texto catalán se apoyaba en el hecho de
compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :
« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades
, además de los vínculos y
correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del
Gobierno que presente y celebre
, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o
convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan
aquellos territorios y comunidades9. »
Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en
evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :
« La Generalidad debe promover la comunicación y la
cooperación con las demás comunidades y los
demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos
, la Generalidad y el Estado,
según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la
promoción y la difusión exterior del catalán. »
Es más
, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por
entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :
« La Generalidad debe promover la comunicación
, el intercambio cultural y la cooperación con las
comunidades y los territorios
, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos
y culturales con Cataluña… »
La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña
de la que, de nuevo, no se dice
el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos,
unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada
en el artículo siguiente, donde se habla de
un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :
9 Enrique ORDUÑA REBOLLO, Estatuto
de Autonomía de Cataluña, Madrid, Ministerio de la Administración
Territorial-Secretaría General Técnica, 1979, pp. 100-101.
1
1
« Cataluña
, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de
bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas
para formar
, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco
de sus competencias. »
En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea
de
cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e
idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad
, un avance hacia un proceso de
regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el
marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :
« La Generalitat mantendrá especial relación
de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas
que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »
En realidad,
la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este
artículo
, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy
reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís
Ninyoles Monllor :
« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares
, se sitúa en el
arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-
Ródano, incluye
el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial
que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor
mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto
de las actividades más innovadoras y
dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías,
de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos,
y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos
que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [
...] difícil
no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »
En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana
nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las
reivindicaciones nacionalistas
. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su
homólogo catalán
, tanto en materia de denominación del territorio como en política de
normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango
de
« Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del
régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso
a los símbolos y, gran novedad, optando
por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo
espiritual
, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del
Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se
muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación
de los
nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.
Como segundo elemento notable,
el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de
formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es
, en nuestra opinión,
preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones
hechas a los secesionistas en el Estatuto
de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía
la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia
Valenciana
de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua
« propia ». ¿ Qué pensar
de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido
el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del
10 Rafael Lluís NINYOLES MONLLOR, El País Valencià a l’eix mediterrani
, 2a ed., València, L’Eixam, 1993,
pp. 32-34, 47-49, 51
, 62-63.
1
1
catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales
de los más
fanáticos defensores de la causa secesionista
, de manera que se pueda denunciarlas y
combatirlas mejor
: un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.
El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan
casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso
, off the record evidentemente,
que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen
que luchan cotidianamente.
Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios
de comunicación más
modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el
solo y único objetivo
de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de
folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la
« valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al
anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones
históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está
alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista,
conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno
lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una
desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente
identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de
múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en
territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la
mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso
en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la
época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado
desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y
aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »
En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas
de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar
la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el
nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar
orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de
una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio
tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el
papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el
espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
November 08, 2008, at 12:12 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 700-701 from:
« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »
to:
->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''
Changed lines 704-705 from:
« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »
to:
->''« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »''
Changed lines 708-709 from:
« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »
to:
->''« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''
Changed lines 714-715 from:
« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »
to:
->''« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »''
Changed lines 718-719 from:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »
to:
->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »''
Changed lines 722-723 from:
« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »
to:
->''« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »''
Changed lines 726-727 from:
« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »
to:
->''« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »''
Changed lines 732-733 from:
« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »
to:
->''« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »''
Changed lines 738-739 from:
« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »
to:
->''« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »''
Changed lines 742-743 from:
« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »
to:
->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »''
Changed lines 748-749 from:
« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »
to:
->''« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »''
Changed lines 752-753 from:
« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »
to:
->''« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »''
Changed lines 758-759 from:
« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »
to:
->''« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »''
Changed lines 762-763 from:
« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »
to:
->''« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »''
Changed lines 766-767 from:
« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »
to:
->''« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »''
Changed lines 770-771 from:
« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »
to:
->''« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »''
Changed lines 774-775 from:
« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »
to:
->''« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »''
Changed lines 778-779 from:
« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »
to:
->''« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »''
Changed lines 784-785 from:
« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »
to:
->''« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »''
Changed lines 790-791 from:
« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »
to:
->''« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »''
Changed lines 794-795 from:
« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »
to:
->''« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »''
Changed lines 798-799 from:
« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »
to:
->''« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »''
Changed lines 802-803 from:
« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »
to:
->''« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »''
Changed lines 810-811 from:
« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »
to:
->''« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »''
Changed lines 814-815 from:
« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »
to:
->''« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »''
Changed lines 818-819 from:
« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »
to:
->''« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »''
Changed lines 822-823 from:
« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »
to:
->''« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »''
Changed lines 826-827 from:
« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »
to:
->''« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »''
Changed lines 830-831 from:
« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »
to:
->''« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »''
Changed lines 834-835 from:
« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »
to:
->''« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »''
Changed lines 838-839 from:
« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »
to:
->''« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »''
Changed lines 842-843 from:
« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »
to:
->''« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »''
Changed lines 848-849 from:
« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »
to:
->''« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »''
Changed lines 854-855 from:
« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »
to:
->''« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »''
Changed lines 858-859 from:
« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »
to:
->''« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »''
Changed lines 862-863 from:
« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »
to:
->''« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »''
Changed lines 866-867 from:
« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »
to:
->''« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »''
Changed lines 870-871 from:
« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »
to:
->''« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »''
Changed lines 874-875 from:
« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »
to:
->''« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »''
Changed lines 878-879 from:
« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »
to:
->''« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »''
November 08, 2008, at 11:57 AM by 84.126.68.180 -
Deleted lines 687-690:
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?
Franck Martin
Changed lines 696-697 from:
« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »
to:
->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''
November 08, 2008, at 11:52 AM by 84.126.68.180 -
Added lines 688-893:
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?
Franck Martin

Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:

« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »

Más allá de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »

Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »

Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »

Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »

Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »

Y añade, como si se tratara de una concesión:

« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »

Por fin, más allá incluso de la esfera catalana stricto sensu, el texto catalán indica :

« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »

El artículo 7 confirma, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »

El artículo 9 expone, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »

En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »

Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica », otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »

Es más, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que, de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »

En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »

En realidad, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »

En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.

----
November 08, 2008, at 11:49 AM by 84.126.68.180 -
Changed lines 677-681 from:
to:
(:if userlang es:)
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006): resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?:)
!"El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006):\\
resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?"

!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck Martin (Universidad de Saint-Étienne)

(Traducido del francés original)

>><<
November 08, 2008, at 11:43 AM by 84.126.68.180 -
Changed lines 678-892 from:
(:if userlang es:)
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?:)
!"El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006):\\
¿resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?"

!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck Martin (Universidad de Saint-Étienne)

(Traducido del francés original)


Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:

« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »

Más allá de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »

Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »

Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »

Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »

Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »

Y añade, como si se tratara de una concesión:

« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »

Por fin, más allá incluso de la esfera catalana stricto sensu, el texto catalán indica :

« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »

El artículo 7 confirma, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »

El artículo 9 expone, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »

En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »

Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica », otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »

Es más, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que, de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »

En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »

En realidad, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »

En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
to:
Deleted line 683:
>><<
November 08, 2008, at 11:39 AM by 84.126.68.180 -
Changed lines 679-680 from:
(:title
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
to:
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
Changed lines 893-895 from:
%trail% <<|Índex|>>
to:
%trail% <<|Índex|>>

>><<
November 08, 2008, at 11:37 AM by 84.126.68.180 -
Changed lines 678-679 from:
to:
(:if userlang es:)
(:title
El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?:)
!"El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006):\\
¿resolución o perennización de un conflicto «linguístico» retrógrado?"

!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck Martin (Universidad de Saint-Étienne)

(Traducido del francés original)


Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:

« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »

Más allá de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »

Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »

Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »

Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »

Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »

Y añade, como si se tratara de una concesión:

« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »

Por fin, más allá incluso de la esfera catalana stricto sensu, el texto catalán indica :

« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »

El artículo 7 confirma, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »

El artículo 9 expone, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »

En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »

Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica », otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »

Es más, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que, de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »

En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »

En realidad, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »

En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
November 06, 2008, at 06:08 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 678-679 from:
(:if)
to:
November 06, 2008, at 06:07 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 678-889 from:
(:if userlang es:)
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?)

!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck Martin (Universidad de Saint-Étienne)

Traducido del francés original



Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:

« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »

Más allá de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »

Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »

Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »

Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »

Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »

Y añade, como si se tratara de una concesión:

« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »

Por fin, más allá incluso de la esfera catalana stricto sensu, el texto catalán indica :

« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »

El artículo 7 confirma, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »

El artículo 9 expone, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »

En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »

Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica », otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »

Es más, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que, de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »

En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »

En realidad, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »

En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
to:
(:if)
November 06, 2008, at 06:04 PM by 84.126.68.180 -
Changed lines 678-679 from:
(:if:)
to:
(:if userlang es:)
(:title El nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006) :
¿resolución o perennización de un conflicto « linguístico » retrógrado ?)

!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck Martin (Universidad de Saint-Étienne)

Traducido del francés original



Considerado como el factor más decisivo y relevante para definir la expresión de la « valencianidad », la lengua designada como « propia » de la Comunidad Valenciana, el catalán de Valencia, la modalidad valenciana de la lengua catalana, es objeto dese hace varios decenios de múltiples maniobras políticas conocidas como « conflicto linguístico valenciano ». Se enfrentan dos tendencias mayoritarias: los defensores de una concepción « unitarista » del catalán, apoyados en el terreno lingüístico por el conjunto de la comunidad científica, lingüistas, sociolingüistas y filólogos de toda clase, valencianos o no, españoles e internacionales ; y los partidarios de un secesionismo lingüístico, que aspiran sin descanso a un reconocimiento de una « lengua valenciana », « una », « independiente » del catalán, una lengua « autóctona », un valenciano de laboratorio, « contra-normativizado » en tanto que contrario a los trabajos de normativización que no obstante son reconocidos por todos los lingüistas, incluídos los valencianos, desde 1932. Mientras los primeros son sospechosos y/o acusados a los ojos de los segundos, no sin violencia, de querer sacrificar, si no la cultura, la lengua « propia » de la Comunidad Valenciana, en aras de un pancatalanismo político, los segundos, con fines electoralistas (la idea ha cosechado y sigue cosechando cierto éxito) y/o movidos por un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario, que recoge rencores pasados o ha sido creado ex nihilo, y después alimentado por medios de extrema derecha, intentan engañar al conjunto de la población respecto a la identidad de su lengua « propia », procediendo con un sistematismo aplicado, que a veces incita a querer legitimar sus reivindicaciones, a un revisionismo partidista de la historiografía valenciana, y a una interpretación esperpéntica de los principios fundamentales de la linguística. Lo que está en juego es importante. Corresponde, en el plano cultural, político, económico, e incluso a nivel de toda la sociedad, a dos modelos antagónicos : una emancipación pancatalanista de Valencia, la inclusión de la Comunidad Valenciana, en este caso el « País Valenciano », dentro de un espacio más vasto, los famosos « Países Catalanes », que reagrupan, además de Cataluña, las Islas Baleares y, si es preciso, la Cataluña francesa ; por el contrario, la edificación y la consolidación de un conjunto estrictamente valenciano, sin ningún vínculo con Cataluña, una Comunidad Valenciana, no necesariamente aislacionista, pero orientada más hacia Madrid que hacia Barcelona.

En este marco, se considera fundamental un estudio detenido del nuevo Estatuto de Autonomía Valenciano (2006). Inscrito dentro de un proceso nacional cuidadosamente dirigido desde Madrid desde 2004 y destinado a sustituir el primer Estatuto valenciano nacido de la Ley Orgánica de julio de 1982, este nuevo Estatuto no tiene por objetivo o función estatuir sobre la identidad del valenciano. Los trabajos realizados en este sentido por diversos lingüistas son legión, tanto en el interior como en el exterior de la Comunidad1. Contiene no obstante un conjunto de disposiciones que pemiten aportar algunos elementos de respuesta a los siguientes interrogantes : ¿los secesionistas valencianos han conseguido, a través de sus acciones cotidianas a menudo espectaculares, imponerse en el terreno político lo suficientemente como para dar lugar a un texto favorable a sus reivindicaciones? En caso de que así fuera, este nuevo Estatuto, que está destinado a regir el funcionamiento político de la Comunidad Valenciana durante varios años, debería ser considerado con un inmenso pesimismo. Sería un signo precursor si no de un enconamiento, al menos de una perpetuación de un conflicto que, al final, sólo tiene de « linguístico » el nombre. En sentido inverso, esta reforma estatutaria, ¿es capaz, a través de sus enunciados y por el tratamiento que otorga a la lengua «propia» de poner un término a este conflicto que dura ya demasiados años? Sin ninguna renuncia a la singularidad del catalán de Valencia (ésta no es la cuestión), ¿ofrece las condiciones necesarias para una resolución duradera, incluso definitiva, del conflicto? Sean cuales sean los términos utilizados en el texto, cuyo análisis proponemos seguidamente, in situ el grado de adscripción de la población a su territorio permanecerá sin duda sin cambios. Están en juego, en un plano sociolingüístico por lo menos, el éxito de la política de normalización de la lengua «propia», la proyección en territorio valenciano del catalán de Valencia y, por consiguiente, el lugar que ocupará y la importancia que tendrá la Comunidad Valenciana en la Europa cultural, económica y política del mañana.

El nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se singulariza por un preámbulo con una extensión inhabitual en un texto estatutario: trescientas dos líneas contra diez sólo en la versión de 1982 (para Cataluña, con la misma disposición, la diferencia es menor: sesenta y dos líneas en 2006 frente a cuarenta en la versión de 1979). Esta singularidad responde sin duda a una necesidad de transparencia política, de explicitación didáctica de las gestiones autonómicas. Es también un reflejo de la dificultad de los valencianos para entenderse respecto a un texto, precisamente debido al «conflicto lingüístico» de estos últimos años, a los múltiples cuestionamientos identitarios suscitados.

El tono viene dado en las primeras líneas. Ejercicio de equilibrista de altos vuelos, ya que cita, con riesgo de parecer abstruso, las dos principales denominaciones de la región (« Reino de Valencia », querida por los secesionistas frente a « País Valenciano », sostenida por los que defienden la unidad lingüística, pudiendo ser considerado el « País Valenciano » como uno de los « Países Catalanes »), este enunciado es una copia, en pasado, del preámbulo del Estatuto de 1982. Podemos medir así la ausencia de consenso a través de estos veinticuatro últimos años. Presentimos también una continuación, una perennización del conflicto:

« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »

Después de un recuerdo de ciertas etapas clave del proceso autonómico (preautonomía valenciana, creación del Consell del País Valencià, aprobación de la Constitución española de 1978 y adopción del Estatuto de Autonomía de 1982, por una vía intermedia –para gran perjuicio de los nacionalistas- entre la vía 151, tomada por las « Nacionalidades Históricas » de España, y la vía 143, más clásica y general al conjunto del país), el legislador justifica luego la utilidad de la reforma estatutaria :

« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »

Confirmada por las nuevas realidades sociales, políticas, económicas y tecnológicas de la Comunidad, y por la apertura de España a la Unión Europea, a esta justificación le sigue inmediatamente un largo desarrollo, dedicado enteramente a la lengua « propia » de Valencia. En el fondo, la intención es loable, en especial si se adopta un punto de vista favorable al proceso de normalización lingüística. Además de la cooficialidad de las dos lenguas, castellano y valenciano, parece querer asegurarse el equilingüismo, la paridad en el habitus linguístico:

« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »

Es más, la continuación del enunciado indica una elección preferencial por el valenciano:

« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »

Formalmente, resurge no obstante la eterna cuestión de la denominación, temática central del « conflicto linguístico valenciano ». El hecho de que un documento tan oficial como un Estatuto de Autonomía asocie, como aparece más arriba, los sustantivos « lengua » e « idioma » (el uso de los dos términos está hoy indiferenciado, en Valencia y en toda España, en los textos estatutarios, de Cataluña, de Galicia, y del País Vasco, y en la práctica) al adjetivo « valenciano » es un cheque en blanco a los secesionistas. Desde el inicio de la Transición española, estos últimos no han cesado de referirse a la existencia de esta denominación de la lengua « propia » de la Comunidad valenciana en diversos documentos históricos2 para deducir, de manera perentoria, una « independencia » del valenciano y, para los más audaces, una superioridad de una « lengua valenciana » respecto a una « lengua catalana », relegando esta última de manera despectiva, en el mejor de los casos, al rango de « dialecto » de la primera. ¿Cómo imaginar en tal contexto que las tensiones se disipen, y que cesen los enfrentamientos y querellas intestinas, de los cuales la Comunidad Valenciana parece tener el secreto? En el futuro, los más feroces defensores de una « independencia » o « autoctonía » del valenciano se referirán con placer al Estatuto de 2006 para apuntalar sus argumentaciones, para defender una partición de la lengua catalana.

Basado en la noción de « Nacionalidad Histórica », el siguiente extracto se inscribe dentro de una lógica de afirmación identitaria más fuerte que en el pasado :

« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »

El sustantivo « Nationalidad » figuraba ya en el artículo 1 del Estatuto de 1982. No obstante, no estaba directamente asociado a la Comunidad Valenciana:

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »

Valencia aspira así, en el presente, a un reconocimiento de sus particularismos suficientemente explícito como para permitirle acceder al rango de « Nacionalidad Histórica », al mismo nivel que Galicia, el País Vasco y Cataluña, al menos según decía el Estatuto de 1979 ya que, en la versión de 2006, siguiendo esta línea, declinando el uso de los vocablos « Nación » y « País », la formulación catalana muestra una fuerte radicalización :

« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »

El legislador valenciano reitera después la formulación « lengua valenciana », defendida por los secesionistas :

« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »

Más allá de esta mención de la la denominación secesionista de la lengua « propia », de este enunciado se pueden destacar dos cosas. La referencia explícita al Decreto de « Nueva Planta », verdadera herida en la aprehensión del espacio identitario valenciano para los más nacionalistas, demuestra la vinculación de los autores de la reforma estatutaria a uno de los principales rasgos diferenciales valencianos, uno de los principale distintivos de la « valencianidad », el Derecho Civil Foral valenciano3. El segundo elemento notable es la desaparición del adjetivo « histórico » delante de « Reino de Valencia ». Término seguramente anacrónico (si cabe inscribir Valencia hoy dentro de un Reino, se trata por supuesto, en este caso, exclusivamente del Reino de España), esta manera de denominar a la Comunidad valenciana, « Reino de Valencia », es un nuevo ejemplo de la influencia de los secesionistas. En su obsesión de desmarcarse lo más posible de Cataluña, a estos últimos les gusta referirse al « Reino de Valencia », para poner de manifiesto una pseudo-superioridad de Valencia sobre Cataluña, pues esta última no ha logrado jamás a lo largo de su historia, dicen ellos, superar la categoría de « Condado ».

El preámbulo del nuevo Estatuto valenciano termina por fin con una presentación sucinta de los diez Títulos del texto (81 artículos frente a 61 en 1982), de las cuatro disposiciones adicionales, de las cinco disposiciones transitorias, de la disposición derogatoria y de la disposición final. Esta presentación le permite al legislador proceder a una última referencia al particularismo valenciano, una afirmación identitaria más fuerte que nunca, basada de nuevo en un empeño en recuperar los tradicionales « Fueros » :

« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »

Antes incluso de una lectura atenta del núcleo del Estatuto, el análisis del preámbulo de esta reforma invita pues a presentir dos tendencias importantes : une radicalización de las reivindicaciones nacionalistas valencianas, siguiendo la estela de la vía abierta por Cataluña; y un sello secesionista del cual a los valencianos les costará separarse, si se confirma en los artículos siguientes, sobre todo, después de la entrada en vigor del Estatuto.

Interesémonos ahora por los artículos 1, 2, 4, 6 y 7 del Título I, que hacen referencia a la « Comunidad valenciana », por los artículos 9 y 12 del Título II, dedicado a los « Derechos de los Valencianos y las Valencianas », por los artículos 29, 35 y 41 del Título III, que tratan de la « Generalitat », por los artículos 57 y 58 del Título IV, relativo a las « Competencias comunitarias », y por el artículo 59 del Título V, dedicado a las « Relaciones de la Comunidad valenciana con el Estado y las otras Comunidades Autónomas. » A primera vista, el artículo 1 parece idéntico al artículo 1 de 1982. Cabe notar no obstante la desaparición del adjetivo « indisoluble » delante de « unidad de la Nación española », otro indicador de aquello que algunos denominan un desmantelamiento político-territorial anunciado de España :

« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »

Por otra parte, como lo anunciaba el preámbulo, en contraste con el texto de 1982, la sustitución del adjetivo « histórica » por « diferenciada » después del vocablo « identidad » permite un último cambio mayor aún, la asociación de dos términos reivindicados por los nacionalistas valencianos : « Nacionalidad Histórica » :

« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »

Mientras España cesa de ser reconocida como una « Nación con una unidad indisoluble », mientras Cataluña se convierte en una « Nación » de pleno derecho, Valencia se otorga así el estatus de « Nacionalidad Histórica ».

Aunque sea idéntico al de 1982, el artículo 2 merece, por su parte, un análisis preciso, respecto a su homólogo catalán en este caso. Mientras que el texto valenciano parece inmutable en términos de delimitación del territorio (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), el texto catalán de 2006 indica en su artículo 9 :

« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »

Parece ser asunto concluido: Cataluña no excluye la posibilidad de extender, un día, los límites de su territorio, de posicionarse en el centro y sobre todo a la cabeza de un conjunto más vasto del que no se dice el nombre, los « Países catalanes », reivindicación formulada desde el principio del siglo XX, como demuestran estas palabras del nacionalista catalán Antonio Rovira y Virgili, precisamente basadas en el hecho de compartir una misma lengua « propia » :

« [...] unidos por su origen común, por su historia común y por su lenguaje común, los Catalanes, los Valencianos, los Mallorquines, los Roselloneses son un mismo pueblo, una nación única […] Y hoy, en Cataluña, no se dice ya más Valencianos y Mallorquines, sino Catalanes de Valencia y Catalanes de Mallorca […] Las Islas Baleares son la Cataluña insular, de la misma manera que el Principado y el Reino de Valencia son la Cataluña peninsular, y que el departamento francés de los Pirineos Orientales es la Cataluña ultra-pirenaica4. »

En su empeño en desmarcarse de Madrid, Cataluña da muestras así de un apetito que absorbe quizás demasiado rápidamente la frontera de las autonomías vecinas, lo que no deja de provocar como contrapartida una radicalización de las posiciones secesionistas valencianas.

Aún dentro del Título I, el artículo 4 trata de la delicada cuestión de la Simbología valenciana, temática que nos sitúa en el centro del « conflicto lingüístico valenciano », y que ocupa demasiado a menudo el centro de la escena política. De manera esquemática, mientras que los valencianos que reconocen la « catalanidad » muchas veces demostrada de la lengua « propia » de Valencia se reúnen detrás de la « Quatribarrada », enseña con cuatro barras llamadas « catalanas » inicialmente adoptada dentro del antiguo Reino de Valencia por Jaume Ier, los secesionistas se movilizan detrás de la « Senyera » dotada de una franja azul en uno de los cuatro lados como signo de afirmación identitaria circunscrito únicamente a la Comunidad valenciana. Con el fin de poner un fin a las múltiples fricciones suscitadas por la cuestión y, por lo tanto, desbloquear el proceso de autonomización, puesto seriamente en peligro por los secesionistas de la época (los más virulentos formaban y forman parte del « blaverisme », derivado del adjetivo « blau » [azul] en referencia al color distintivo de la enseña de la Comunidad)5, la clase política local se pronunció, en 1982, a favor de la « Senyera ». La reforma estatutaria de 2006 ratifica así pues esta concesión hecha, en su día, a los secesionistas :

« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »

Un segundo apartado recuerda no obstante que el conflicto no está en ningún caso concluído. Si el texto de 1982 se había destacado en favor de la bandera que defendían los secesionistas, se plantea ahora la cuestión del blasón, de los escudos de armas propios de la región, preludio de otros debates, de otros altercados, de otras violencias :

« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »

Sigue el artículo 6 dedicado por entero a la lengua « propia ». Aparece primero una voluntad de definir el valenciano, definición al menos elíptica no obstante ya que, dentro de la lógica del texto de 1982, en ningún momento el nuevo Estatuto explicita su « catalanidad » :

« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »

Estamos lejos, muy lejos, de la legibilidad y de la corrección del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares puesto que, desde 1983, éste especificaba :

« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla6. »

El segundo apartado es un nuevo reflejo de la presión, con éxito en este caso, de los secesionistas. Si el texto da de entrada la impresión de una mayor atención al valenciano, siendo el castellano « relegado » a la lengua del Estado, los partidarios del secesionismo han conseguido, después de largos y tumultuosos debates, imponer, una vez más, la denominación « idioma valenciano » :

« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »

Por fin, bajo la presión esta vez sí, de los más ardientes defensores del proceso de normalización, el fin de este segundo apartado es más completo que la versión de 1982 :

« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »

En razón de una nueva mención del témino « idioma valenciano », se nos plantea así con agudeza extrema la siguiente cuestión : ¿a qué valenciano se refiere el texto? ¿La modalidad valenciana de la lengua catalana, el catalán de Valencia, o a aquello que la reforma estatutaria presenta como « lengua valenciana », una lengua totalmente diferente al catalán, probablemente « contra-normativizada », que no se corresponde con ninguna realidad científica ?

El apartado 3 es una reiteración del texto de 1982. Subraya, y así pues recuerda aquí, veinticuatro años más tarde, uno de los deberes de la « Generalitat » respecto a la lengua « propia » :

« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »

Tres textos importantes, propios de Valencia, han seguido y desarrollado esta formulación de 1982 : la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano de 23 de noviembre de 1983, la más importante de todas en razón de su carácter legal, el Plan Trienal para la Promoción del Uso del Valenciano en la Comunidad Valenciana (1990-1993), y el Plan General de Promoción del Uso del Valenciano (1994-1999). Acompañados de múltiples iniciativas, especialmente en materia de educación, estos tres textos han permitido numerosos progresos : en términos de competencias, la comprensión y el dominio oral y escrito de la lengua « propia » han mejorado, especialmente entre los más jóvenes, en la « zona de predominio valencianófono », y en ciertas localidades de la « zona de predominio castellanófono » ; en términos de práctica, para sectores enteros de actividades, existe hoy una mayor propensión de las estructuras económicas, sociales y culturales, a utilizar la lengua « propia » cotidianamente, de tal manera que, en el sector educativo, de la administración autonómica y de la edición, se ha podido poner un freno al proceso de depreciación que ha venido sufriendo durante años la lengua « propia ». No obstante, persisten numerosas insuficiencias, en diversos sectores de actividades, en el mundo empresarial, o en el de la comunicación por ejemplo. Por fin, ciertas partes del territorio, aunque históricamente « valencianófonas » han escapado de esta regla en cuanto a la lengua, por ejemplo ciertas localidades de la provincia de Alicante, lo cual invita a concluir sin ninguna ambigüedad lo siguiente : una normalización lingüística plena y entera sigue siendo, a escala comunitaria, una verdadera quimera y, frente a un uso aún diglósico del valenciano, el recuerdo en 2006 del artículo estatutario de 1982 es una imperiosa necesidad.

Siguen los apartados 4, 5, 6 y 7, transcripciones casi fieles de la versión de 1982, lo cual de nuevo nos indica las insuficiencias del pasado en las tareas de normalización, el camino que aún queda por recorrer y la multiplicidad de compromisos que se necesitan para conducir tal proceso :

« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »

Este último punto pone de manifiesto la especificidad y, por consiguiente, la complejidad de la política lingüística valenciana, más allá del conflicto que opone a los unitaristas y a los secesionistas. Contrariamente a Cataluña, que puede ser definida como « catalanófona » en todo su territorio, una parte de la actual Comunidad no ha sido, en ningún momento de su historia, desde la llegada de Jaume Ier, « valencianófona ». La clase política tiene pues por dura misión, en vez de alimentar un conflicto, componer y conducir una política respetuosa de los dos principales componentes comunitarios, siendo cada cual idénticamente depositario de los principales rasgos diferenciales de la Comunidad. Una ecuación difícil de resolver, que explica sin duda aquello que algunos denominan la pusilanimidad de la política de normalización lingüística valenciana respecto a la de Cataluña, ya que el Estatuto de Autonomía catalán de 2006 precisa sin matices :

« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »

Y añade, como si se tratara de una concesión:

« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »

Por fin, más allá incluso de la esfera catalana stricto sensu, el texto catalán indica :

« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »

En razón de la singularidad de su configuración sociolingüística, en ningún caso, la Comunidad valenciana puede reproducir une política lingüística tan drástica, por no decir lingüicida y glotófaga, respecto al castellano. Más allá de la dialéctica « Comunidad valenciana/España », esto equivaldría a desconsiderar una franja entera de la población valenciana y produciría con el tiempo un proceso ya perceptible in situ : el hecho de otorgar a la población exclusivamente « castellanófona » un grado inferior de « valencianidad », una « minusvalencianidad ». Teniendo en cuenta la política lingüística realizada bajo el franquismo, esta orientación revela un giro singular de la historia. Pero no por ello es menos perniciosa, pues es discriminatoria.

Por fin, el último apartado del artículo 6 del texto valenciano, en fin, es la concretización de múltiples debates, a menudo violentos, a lo largo de estos veinticuatro últimos años, la creación y la institucionalización de una sola y única entidad encargada de la normativización lingüística, la codificación académica de la lengua « propia » de Valencia, « la Academia Valenciana de la Lengua ». A primera vista, esta iniciativa puede parecer loable y saludable. Sólo una institución sólida, al margen de toda querella « pseudo-política » puede contrarrestar los múltiples proyectos más o menos estrafalarios de « contra-normativización »7. Por otra parte, en el momento de su creación en 1998, la denominación final fue precisamente « Academia Valenciana de la Lengua », en vez de « Academia de la Lengua Valenciana ». Por fin, los primeros Académicos definieron la institución en estos términos :
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari8. »
No obstante, tal iniciativa, ¿no implica el riesgo de conducir, a cierto plazo, a una partición lenta pero irrevocable de la lengua catalana, ya que esta Academia está ahora definida de forma oficial en términos secesionistas, pues se hace mención en el nuevo Estatuto de la existencia de una « lengua valenciana » ? :

« 8. L’Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »

El artículo 7 confirma, por su parte, la determinación de los valencianos a recuperar sus tradicionales « Fueros », otro ejemplo de una radicalización del nacionalismo valenciano :

« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »

El artículo 9 expone, por su parte, la posibilidad ofrecida a los valencianos de relacionarse en su lengua « propia » con la Administración autonómica, lo cual –teniendo presente la configuración sociolingüística citada anteriormente- no deja de suscitar algunos interrogantes. Inscrita dentro del marco del proceso de normalización, esta medida implica, como contrapartida, una obligación para todo funcionario de la Comunidad autónoma, sea auténticamente valenciano Y proveniente de una « zona de predominio castellanófono », de dominar una lengua que, no obstante, no le es « propia » :

« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »

En su artículo 12, el Título II insiste por fin una vez más en la diversidad cultural de la Comunidad valenciana, diversidad directamente vinculada a la cohabitación de las dos lenguas :

« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »

Dentro del Título III, tres disposiciones hacen referencia a la lengua « propia » y suscitan una atención particular. El artículo 29 confirma el apego de los valencianos a un estatus de cooficialidad y un tratamiento igualitario de las dos lenguas :

« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »

Este apego se reitera en el artículo 35, casi idéntico en su inicio a la versión de 1982, completado después por una disposición que especifica que, para el nombramiento del personal de la Administración de Justicia :

« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »

El artículo 41 trata de nuevo por fin de la «Academia Valenciana de la Lengua. » Podemos notar de entrada el empeño en querer prohibir la emergencia y la cohabitación de diversas codificaciones de la lengua « propia ». Es hora ya, y en eso todos parecen estar de acuerdo, de poner fin a la confusión circundante :

« La normativa lingüística de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »

Pero, podemos percibir también el peso del secesionismo valenciano mediante un enésimo recurso a la denominación « lengua valenciana » :

« L’Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »

Una nueva ley se ocupará del nombramiento de los próximos Académicos :

« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »

Dentro de un marco tan singularmente definido, ¿qué relaciones van a poder mantener los « Académicos » valencianos en adelante con los miembros del « Institut d’Estudis Catalans », los cuales continuarán evidentemente encargándose de la « normativización » de la lengua catalana en el resto del ámbito « catalanófono » ? En la medida en que ellos se encargarán en adelante de codificar, no las singularidades valencianas de la lengua catalana, sino una « lengua valenciana » que, según la opinión de todos los lingüistas, no tiene ninguna realidad, una resolución duradera del conflicto valenciano parece bastante ilusoria.

Interesémonos ahora por el artículo 57 del Título IV. La presencia en sí de este artículo en la reforma estatutaria de 2006 nos pone de nuevo frente a la cuestión de la simbología valenciana dentro del reconocimiento de la Comunidad como « Nacionalidad Histórica ». Más allá de la adopción de una bandera específica, los valencianos han aprovechado los veinticuatro años anteriores para entenderse, por una vez lo consiguen, respecto a un edificio susceptible de cristalizar las aspiraciones nacionalistas de la población :

« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »

Observaremos, en este enunciado, el uso reiterado de la denominación « Nacionalidad Histórica », otro ejemplo de la determinación de los valencianos a tomarse la revancha respecto al tratamiento otorgado por Madrid en el momento de la autonomización del territorio (una vía intermedia entre la vía 151 y la vía 143 prevista por la Constitución de 1978). Desde un punto de vista sociológico, podemos también interrogarnos sobre este camino, si no paradójico, sí singular, que siguen algunas sociedades : junto al proceso de mundialización, que concierne y/o afecta según el caso a cada grupo comunitario, se operan aquí y allá diversos repliegues identitarios que parecen convocar el pasado más frecuentemente que interrogarse sobre su futuro para encontrar referentes identitarios, puntos de referencia más o menos auténticos, pero considerados útiles y necesarios, pues son susceptibles de garantizar, en el futuro, a las comunidades afectadas, cohesión y solidez.

El artículo 58 del Título IV responde, por su parte, a una voluntad más explícita que en el pasado de dinamizar el proceso de normalización lingüística :

« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »

El artículo 59 del Título V por fin toma todo su sentido a la luz de ciertos enunciados del Estatuto de Autonomía catalán. Ya en 1979, el texto catalán se apoyaba en el hecho de compartir una misma lengua « propia » para considerar diversas acciones de cooperación :

« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades9. »

Hoy día, el enunciado catalán es más explícito aún, pues en su artículo 6 pone en evidencia una evolución digna de ser destacada, entre « poder » y « deber » :

« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »

Es más, esta primera disposición catalana está seguida de otro artículo dedicado por entero a la misma cuestión, y que sobrepasa los límites estrictos del territorio español :

« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »

La idea de crear un vasto conjunto, una gran Cataluña de la que, de nuevo, no se dice el nombre, está en la mente de todos, y esta idea no se les escapará tampoco a los valencianos, unitaristas y secesionistas. Esta idea está reforzada en el artículo siguiente, donde se habla de un conjunto hábilmente denominado « eurorregión » :

« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »

En el texto valenciano, si se puede decir que se toma en consideración la idea de cooperación entre diversas autonomías, en ningún momento se habla de compartir una sola e idéntica lengua « propia ». Podemos notar, sí que es verdad, un avance hacia un proceso de regionalización. Sin embargo, el enunciado continúa siendo general y cabe inscribirlo en el marco del « principio de solidaridad » de la Constitución de 1978 :

« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »

En realidad, la Comunidad valenciana demuestra simplemente, a través de este artículo, haber captado la dimensión económica de la situación. Ya que, es un hecho hoy reconocido por todos, subrayado desde 1993 por el sociólogo valenciano, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :

« El marco de la lengua catalana, con Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares, se sitúa en el arco mediterráneneo, uno de los espacios europeos con mayor potencial económico que, junto al eje Rhin-Ródano, incluye el arco mediterráneo peninsular : desde Gerona hasta Alicante, con una prolongación potencial que llegaría hasta los límites de su historia cultural : hacia Murcia y Andalucía oriental [...] Este corredor mediterráneo [...] tiene hoy por característica el reagrupar el conjunto de las actividades más innovadoras y dinámicas : en el campo de las nuevas tecnologías, de oferta de ocio y de desarrollo turístico, de equipamientos, y de oferta de mano de obra poco conflictiva, todo ello junto con sus buenas condiciones climáticas, elementos que hacen pensar en una fuerte expansión frente a la congestión del espacio central europeo […] Es [...] difícil no observar que la vía valenciana hacia Europa pasa hoy por Cataluña10. »

En conclusión, nuestro estudio de la reforma estatutaria de la Comunidad valenciana nos invita a destacar dos puntos esenciales. El primero es una acentuación manifiesta de las reivindicaciones nacionalistas. Este texto se desmarca no obstante de la radicalidad de su homólogo catalán, tanto en materia de denominación del territorio como en política de normalización de la lengua « propia ». Sin embargo, otorgándose oficialmente el rango de « Nacionalidad Histórica », reivindicando de manera también explícita la recuperación del régimen Foral, aferrándose, sin resignarse, al recurso a los símbolos y, gran novedad, optando por la institucionalización del Monasterio de Santa María de la Valldigna como « templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica », la Comunidad valenciana se muestra determinada a no permanecer al margen del proceso de afirmación de los nacionalismos periféricos españoles más reivindicativos.

Como segundo elemento notable, el nuevo Estatuto de Autonomía rebosa de formulaciones favorables a los secesionistas. Esta observación es, en nuestra opinión, preocupante. Esto manifiesta una vuelta al período preautonómico, pues las concesiones hechas a los secesionistas en el Estatuto de 1982 eran menores. En ningún momento aparecía la denominación « lengua valenciana », y tampoco se hacía referencia a una « Academia Valenciana de la Lengua », susceptible de dar lugar a una « autoctonización » de la lengua « propia ». ¿ Qué pensar de tal orientación, de tal deriva ? Ignorarla oficializaría muy rápido el reconocimiento de una lengua de laboratorio totalmente artificial, lo más alejada posible del catalán. Conviene más bien llamar la atención sobre las motivaciones reales de los más fanáticos defensores de la causa secesionista, de manera que se pueda denunciarlas y combatirlas mejor : un antivalencianismo latente y/o un anticatalanismo primario.

El primer elemento es fácilmente perceptible, la mayoría de sus militantes se expresan casi exclusivamente en castellano, y reconocen a veces incluso, off the record evidentemente, que no dominan la lengua « propia » por la que ellos dicen que luchan cotidianamente. Conviene pues no equivocarse : beneficiándose del apoyo de los medios de comunicación más modernos, las operaciones de « contra-normativización » están a menudo concebidas con el solo y único objetivo de reducir el valenciano a algo superficial, de marginalizarlo, de folklorizarlo, de reducirlo a actividades « falleras », de relegar este elemento diacrítico de la « valencianidad » a una cultura de baja categoría, populista, aborigen y exótica. En cuanto al anticatalanismo valenciano, nacido de diversos rencores pasados, inherentes a las relaciones históricas entre Cataluña y Valencia, fenómeno clásico entre dos entidades vecinas, está alimentado por diversos medios de extrema derecha, de ideología racista y de tono fascista, conocida con el nombre de « blaverismo », y que ha encontrado, entrando en el terreno lingüístico, un excelente medio para saciar diversos resentimientos, un exutorio a una desconsideración, en algunos aspectos, esquizofrénica y paranoica de todo referente identitario estrictamente catalán. Este resentimiento se manifiesta in situ por medio de múltiples enfrentamientos, diversas violencias dirigidas a toda representación catalana en territorio valenciano. Tiene igualmente por blanco privilegiado un sujeto endógeno, la mayoría de los valencianos partidarios de la unidad lingüística. No poniendo en ningún caso en duda las singularidades del catalán de Valencia, estos últimos son percibidos, como en la época de Manuel Sanchis Guarner, como una quinta columna, un caballo de Troya enviado desde Barcelona para asegurar mejor una nueva « re-Reconquista » del territorio valenciano, y aniquilar toda manifestación de la « valencianidad. »

En este sentido, y teniendo en cuenta las formulaciones de ahora en adelante inscritas de manera totalmente oficial, por no decir definitiva, en el nuevo Estatuto, hemos de mostrar la mayor prudencia : el « conflicto lingüístico valenciano », que sólo tiene de lingüístico el nombre, parece tener aún mucho futuro. Sus principales artífices pueden desde ahora estar orgullosos de un texto que, a cierto plazo, mediante el subterfugio de un reconocimiento de una lengua, si no « independiente », « otra » que el catalán, podría poner en tela de juicio tanto la proyección de la lengua « propia » en territorio valenciano como la posición y el papel, en materia de cultura al menos, de Valencia en el seno de un espacio más vasto, el espacio mediterráneo, espacio clave en la Europa del mañana.
August 11, 2008, at 03:26 PM by 88.2.217.207 -
Changed lines 348-350 from:
!!!!Franck Martin (Université de Saint Étienne)
to:
!!!!Franck Martin (Université de Saint-Étienne)
August 10, 2008, at 11:01 PM by 81.202.79.117 -
Changed lines 8-9 from:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Etienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.
Changed lines 346-347 from:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Etienne, pp. 735-752 Editions du CELEC, 2008.
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Étienne, pp. 735-752 Editions du CELEC, 2008.
August 10, 2008, at 10:57 PM by 81.202.79.117 -
Added lines 8-9:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Etienne, pp. 735-752, Editions du CELEC, 2008.
Changed lines 346-348 from:
!!!!Franck Martin
to:
!!!!Mélanges en hommage à Jacques Soubeyroux, Université de Saint-Etienne, pp. 735-752 Editions du CELEC, 2008.

!!!!Franck
Martin (Université de Saint Étienne)
August 10, 2008, at 05:06 PM by Dani - afegit francés
Changed lines 647-648 from:
to:
%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Aquest material està protegit explícitament de qualsevol ús, còpia i redistribució. Per a la present reproducció es compta amb el permís exprés de l'autor.
August 10, 2008, at 05:06 PM by Dani - afegit francés
Added lines 337-675:


(:if userlang fr:)
(:title Nouveau Statut d'autonomie valencien (2006): résolution ou pérennisation d'un conflit «linguistique» rétrograde?:)
!"Nouveau Statut d'autonomie valencien (2006):\\
résolution ou pérennisation d'un conflit « linguistique » rétrograde?"

!!!!Franck Martin


Facteur d'objectivation le plus prégnant de l'expression de la « valencianité », la langue dite « propre » de la Communauté valencienne, le catalan de Valence, la modalité valencienne de la langue catalane, est l'otage depuis plusieurs décennies de multiples manœuvres politiciennes connues sous le nom de « conflit linguistique valencien ». Deux tendances majeures s'affrontent : les défenseurs d'une conception « unitariste » du catalan, soutenus sur le terrain linguistique par l'ensemble de la communauté scientifique, linguistes, sociolinguistes et philologues de tous bords, valenciens ou non, espagnols et internationaux ; les partisans d'un sécessionnisme linguistique, aspirant sans relâche à une reconnaissance d'une « langue valencienne », « une », « indépendante » du catalan, une langue « autochtone », un valencien de laboratoire, « contre-normé » car contraire aux travaux de normativisation pourtant reconnus par tous les linguistes, valenciens compris, dès 1932. Cependant que les premiers sont soupçonnés et/ou accusés, non sans violence, de vouloir sacrifier, sinon la culture, la langue « propre » de la Communauté valencienne, sur l'autel d'un pancatalanisme politique, les seconds, à des fins électoralistes (l'idée fait recette) et/ou mus par un antivalencianisme latent et/ou un anticatalanisme primaire, hérité de rancoeurs passées ou créé ex nihilo, puis nourri par des milieux d'extrême-droite, s'emploient à circonvenir l'ensemble de la population sur l'identité de sa langue « propre », en procédant avec un systématisme appliqué, qui incite parfois à vouloir légitimer leurs revendications, à un révisionnisme partisan de l'historiographie valencienne, et à une interprétation ubuesque des principes fondamentaux de la linguistique. L'enjeu est de taille. Il correspond, sur le plan culturel, politique, économique, et même sociétal, à deux modèles antagoniques : une émancipation pancatalaniste de Valence, l'inclusion de la Communauté valencienne, dans ce cas le « Pays valencien », dans un espace plus vaste, les fameux « Pays Catalans » regroupant, outre la Catalogne, les îles Baléares et, au besoin, la Catalogne française ; à l'inverse, l'édification et la consolidation d'un ensemble strictement valencien, sans lien aucun avec la Catalogne, une Communauté valencienne, non nécessairement isolationniste mais davantage tournée vers Madrid que vers Barcelone.


Dans ce cadre, une étude attentive du tout nouveau Statut d'Autonomie valencien (2006) s'avère fondamentale. Inscrit dans un processus national précautionneusement encadré par Madrid depuis 2004 et destiné à remplacer le premier Statut valencien né de la Loi Organique de juillet 1982, ce nouveau Statut n'a pas pour but ou fonction de statuer sur l'identité du valencien. Les travaux rédigés en ce sens par les linguistes sont légion, à l'intérieur et à l'extérieur de la Communauté[[#fr01|#]][[#fr01back]]. Il énonce, cependant, un ensemble de dispositions permettant d'apporter quelques éléments de réponse aux interrogations suivantes : les sécessionnistes valenciens sont-ils parvenus, par leurs actions quotidiennes souvent spectaculaires, à investir suffisamment le terrain politique pour donner naissance à un texte favorable à leurs revendications ? En pareil cas, appelé à régir le fonctionnement autonomique de la Communauté valencienne durant de nombreuses années, ce nouveau Statut serait à considérer avec un immense pessimisme. Il serait un signe avant-coureur, sinon d'un envenimement, au moins d'une perpétuation d'un conflit qui, au final, n'a de « linguistique » que le nom. A l'inverse, cette réforme statutaire est-elle à même, dans son énonciation et par le traitement accordé à la langue « propre », de mettre un terme au conflit de ces trop longues dernières années ? Sans renonciation aucune à la singularité du catalan de Valence (telle ne saurait être la question), offre-t-elle les conditions nécessaires à une résolution durable, voire définitive, du conflit ? Quels que soient les termes utilisés dans le texte, dont nous proposons l'analyse ci-après, in situ le degré d'adscription de la population à son territoire demeurera sans doute inchangé. Il en va, sur un plan sociolinguistique tout au moins, de la réussite de la politique de normalisation de la langue « propre », du rayonnement en territoire valencien du catalan de Valence et, partant, de la place et du rôle de la Communauté valencienne dans l'Europe culturelle, économique et politique de demain.


Le nouveau Statut d'Autonomie de la Communauté valencienne se singularise par un préambule d'une longueur fort inhabituelle pour un texte statutaire : trois cent deux lignes contre dix seulement dans la version de 1982 (pour la Catalogne, à disposition égale, la différence est moindre : soixante-dix lignes en 2006 contre quarante dans la version de 1978). Cette singularité répond sans doute à un souci de transparence politique, d'explicitation didactique des démarches autonomiques. Elle est aussi un reflet de la difficulté des Valenciens à s'entendre autour d'un texte, précisément en raison du « conflit linguistique » de ces dernières années, des multiples questionnements identitaires suscités.


Le ton est donné dès les premières lignes. Exercice d'équilibriste de haut vol puisqu'il convoque, au risque de paraître abscons, les deux principales dénominations de la région (« Royaume de Valence », chère aux sécessionnistes v/s « Pays valencien », davantage prisée par les tenants de l'unité linguistique, le « Pays valencien » pouvant être considéré comme l'un des « Pays catalans »), cet énoncé est une copie au passé du préambule du Statut de 1982. Nous mesurons ainsi l'absence de consensus au cours de ces vingt-quatre dernières années. Nous pressentons aussi une continuité, une pérennisation du conflit :


->''« Aprobada la Constitución Española fue, en su marco, donde la tradición valenciana proveniente del histórico Reino de Valencia se encontró con la concepción moderna del País Valenciano y dio origen a la autonomía valenciana, como integradora de las dos corrientes de opinión que enmarcan todo aquello que es valenciano en un concepto cultural propio en el estricto marco geográfico que alcanza. »''


Après un rappel de certaines étapes-clés du processus autonomique (pré-autonomie valencienne, création du Conseil du Pays Valencien, approbation de la Constitution espagnole de 1978, et adoption du Statut d'Autonomie de 1982, par une voie intermédiaire -au grand dam des nationalistes- entre la voie 151, empruntée par les « Nationalités Historiques » d'Espagne, et la voie 143, plus classique et générale à l'ensemble du pays), le législateur justifie ensuite l'utilité de la réforme statutaire :


->''« Han pasado más de veintidós años desde la aprobación de nuestro Estatuto y es el momento de hacer una reforma necesaria. Es necesaria porque adaptar nuestro Estatuto a la realidad actual de la Comunitat Valenciana es mejorar la calidad de vida de las valencianas y de los valencianos a los nuevos tiempos… »''


Confirmée par les nouvelles réalités sociales, politiques, économiques et technologiques de la Communauté, et par l'ouverture de l'Espagne à l'Union européenne, cette justification est immédiatement suivie d'un long développement consacré dans son entier à la langue « propre » de Valence. Sur le fond, l'intention est louable, notamment si l'on adopte un point de vue favorable au processus de normalisation linguistique. Outre la coofficialité des deux langues, castillan et valencien, l'équilinguisme, la parité dans l'habitus linguistique, semble vouloir être assuré :


->''« También se define la lengua valenciana como propia de la Comunitat Valenciana y el idioma valenciano, junto al castellano, los dos idiomas oficiales. »''


Plus encore, la suite de l'énoncé révèle un choix préférentiel pour le valencien :


->''« […] se reseña en el idioma valenciano el nombre de todas las instituciones valencianas para que sean utilizadas así, tanto cuando se escriba o se hable en valenciano como en castellano […] Se incorporan al Estatuto todas aquellas instituciones de la Generalitat que se crearon después de su aprobación. Se denominan en valenciano todas ellas… »''


Sur la forme, resurgit toutefois l'éternelle question de la dénomination, thématique centrale du « conflit linguistique valencien ». Qu'un document aussi officiel qu'un Statut d'Autonomie associe, comme cela apparaît ci-dessus, le substantif « lengua » et « idioma » (l'usage des deux termes est aujourd'hui indifférencié, à Valence et partout en Espagne, dans les textes statutaires, ceux de la Catalogne, de la Galice, et du Pays basque, et dans la pratique) à l'adjectif « valenciano » est un blanc-seing accordé aux sécessionnistes. Depuis le début de la Transition espagnole, ces derniers n'ont eu de cesse de rendre compte de l'existence de cette dénomination de la langue « propre » de la Communauté valencienne dans divers documents historiques[[#fr02|#]][[#fr02back]] pour conclure, de façon péremptoire, à une « indépendance » du valencien et, pour les plus audacieux, à une supériorité d'une « langue valencienne » sur une « langue catalane », cette dernière étant, dans le meilleur des cas, reléguée avec péjoration au rang de « dialecte » de la première. Comment imaginer dans un tel contexte que les tensions se dissipent, et que cessent les affrontements et querelles intestines, dont la Communauté valencienne semble avoir le secret ? A l'avenir, les plus farouches défenseurs d'une « indépendance » ou « autochtonie » du valencien se référeront avec gourmandise au Statut de 2006 pour étayer leur argumentaire, prôner une partition de la langue catalane.


Basé sur la notion de « Nationalité Historique », l'extrait suivant s'inscrit dans une logique d'affirmation identitaire plus forte que dans le passé :


->''« Igualmente, es motivo de esta reforma el reconocimiento de la Comunitat Valenciana, como Nacionalidad Histórica por sus raíces históricas, por su personalidad diferenciada, por su lengua y cultura y por su Derecho Civil Foral. »''


Le substantif « Nationalité » figurait déjà dans l'article 1 du Statut de 1982. Pour autant, il n'était pas directement associé à la Communauté valencienne :


->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la indisoluble unidad de la nación española, como expresión de su identidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad… »''


Valence aspire ainsi, à présent, à une reconnaissance de ses particularismes suffisamment explicite pour lui permettre d'accéder au rang de « Nationalité Historique », au même titre que la Galice, le Pays basque et la Catalogne, celle du Statut de 1978 tout au moins puisque, dans la version de 2006, chemin faisant, en déclinant les vocables « Nation » et « Pays », la formulation catalane rend compte d'une forte radicalisation :


->''« La Nación catalana ha venido realizándose en el curso del tiempo […] mueven este Estatuto la aspiración, el proyecto y el sueño de una Cataluña sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy […] Cataluña es un País rico en territorios y gente […] Cataluña es una Nación. »''


Le législateur valencien réitère ensuite la formulation « langue valencienne », chère aux sécesionnistes :


->''« Pretende también esta reforma el impulso y desarrollo del Derecho Civil Foral Valenciano aplicable, del conocimiento y uso de la lengua valenciana, de la cultura propia y singular de nuestro pueblo, de sus costumbres y tradiciones. Por eso el desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat […] procurará la recuperación de los contenidos de los Fueros del Reino de Valencia, abolidos por la promulgación del Decreto de 29 de junio de 1707. »''


Au-delà de cette nouvelle occurrence de la dénomination sécessionniste de la langue « propre », cet énoncé appelle deux remarques. La référence explicite au Décret de « Nueva Planta », véritable blessure dans l'appréhension de l'espace identitaire valencien pour les plus nationalistes, démontre l'attachement des auteurs de la réforme statutaire à l'un des principaux traits différentiels valenciens, l'un des principaux marqueurs de la « valencianité », le Droit Civil Foral valencien[[#fr03|#]][[#fr03back]]. Second élément notable, la disparition de l'adjectif « histórico » devant « Reino de Valencia ». Assurément anachronique (si Valence s'inscrit aujourd'hui dans un Royaume, il s'agit, bien entendu, exclusivement de celui de l'Espagne), ce mode de dénomination de la Communauté valencienne, « Royaume de Valence », est un nouvel exemple de l'influence des sécessionnistes. Attachés à se démarquer le plus possible de la Catalogne, ces derniers aiment à se référer au « Royaume de Valence », de façon à mettre en exergue une pseudo-supériorité de Valence sur la Catalogne, cette dernière n'ayant jamais réussi au cours de son histoire, disent-ils, à dépasser le statut de « Comté. »


Enfin, le préambule du nouveau Statut valencien se termine par une présentation succincte des dix Titres du texte (quatre-vingt-un articles contre soixante-et-un en 1982), des quatre dispositions additionnelles, des cinq dispositions transitoires, de la disposition dérogatoire et de la disposition finale. Cette présentation permet au législateur de procéder à une ultime référence au particularisme valencien, une affirmation identitaire plus forte que jamais, basée à nouveau sur une détermination à récupérer les traditionnels « Fueros » :


->''« En el Título I se incorpora en el artículo primero que la Comunitat Valenciana es una comunidad diferenciada como nacionalidad histórica, así como la asunción de los valores de la Unión Europea ; en el nuevo artículo 7 se incorpora un punto referido a la recuperación de los Fueros del Reino de Valencia que sean aplicables en plena armonía con la Constitución. »''


Avant même une lecture attentive du corps du Statut, l'analyse du préambule de cette réforme invite donc à pressentir deux tendances majeures : une radicalisation des revendications nationalistes valenciennes, dans le sillage -bien entendu- de la voie ouverte par la Catalogne ; une empreinte sécessionniste dont les Valenciens auront bien du mal à se départir, si elle se confirme dans les articles suivants, puis et surtout, à l'issue de l'entrée en vigueur du Statut.


Intéressons-nous à présent aux articles 1, 2, 4, 6 et 7 du Titre I, faisant référence à la « Communauté valencienne », aux articles 9 et 12 du Titre II, consacré aux « Droits des Valenciens et des Valenciennes », aux articles 29, 35 et 41 du Titre III, traitant de la « Generalitat », aux articles 57 et 58 du Titre IV, relatif aux « Compétences communautaires », et à l'article 59 du Titre V, consacré aux « Relations de la Communauté valencienne avec l'Etat et les autres Communautés Autonomes. » A première vue, l'article 1 semble identique à celui de 1982. Il convient de remarquer toutefois la disparition de l'adjectif « indisoluble » devant « unidad de la Nación española », nouvel indicateur d'un cheminement vers ce que d'aucuns nomment un démantèlement politico-territorial annoncé de l'Espagne :


->''« El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la nación española… »''


D'autre part, comme l'annonçait le préambule, par rapport au texte de 1982, la substitution de l'adjectif « histórica » par « diferenciada » après le vocable « identidad » permet un glissement final majeur, l'association de deux termes revendiqués par les nationalistes valenciens : « Nacionalidad Histórica » :


->''« El pueblo valenciano […] se constituye en Comunidad Autónoma […] como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana… »''


Cependant que l'Espagne cesse d'être reconnue comme une « Nation à l'unité indissoluble », cependant que la Catalogne devient elle-même une « Nation » à part entière, Valence s'octroie ainsi le statut de « Nationalité Historique ».


Bien qu'il soit identique à celui de 1982, l'article 2 mérite, à son tour, une analyse précise, en regard cette fois-ci de son homologue catalan. Tandis que le texte valencien apparaît figé et immuable en termes de délimitation du territoire (« El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. »), le texte catalan de 2006 indique dans son article 9 :


->''« El territorio de Cataluña es el que corresponde a los límites geográficos y administrativos de la Generalidad en el momento de la entrada en vigor del presente Estatuto. »''


L'affaire semble entendue : la Catalogne n'exclut pas la possibilité de repousser, un jour, les limites de son territoire, de se positionner au cœur et surtout à la tête d'un plus vaste ensemble qui ne dit pas son nom, les « Pays catalans », revendication formulée dès le début du XXème siècle, comme le montrent ces propos du nationaliste catalan Antonio Rovira y Virgili, précisément basés sur le partage d'une même langue « propre » :


->''[[#fr04back]]« [...] unis par leur origine commune, par leur histoire commune et par leur langage commun, les Catalans, les Valenciens, les Majorquins, les Roussillonnais sont un même peuple, une nation unique […] Et aujourd'hui, en Catalogne, on ne dit plus beaucoup Valenciens et Majorquins, mais Catalans de Valence et Catalans de Majorque […] Les îles Baléares sont la Catalogne insulaire, comme le Principat et le Royaume de Valence sont la Catalogne péninsulaire, comme le département français des Pyrénées Occidentales est la Catalogne ultra-pyrénéenne[[#fr04|#]]. »''


Dans sa détermination à se démarquer de Madrid, la Catalogne fait ainsi preuve d'un appétit qui enjambe parfois très prestement la frontière des autonomies voisines, ce qui n'est pas sans provoquer, en retour, une radicalisation des positions sécessionnistes valenciennes.


Toujours au sein du Titre I, l'article 4 traite de la délicate question de la Symbologie valencienne, thématique qui nous situe au cœur du « conflit linguistique valencien », et qui occupe trop souvent le devant de la scène politique. De façon schématique, tandis que les Valenciens reconnaissant la « catalanité » maintes fois démontrée de la langue « propre » de Valence se rallient derrière la « Quatribarrada », enseigne aux quatre barres dites « catalanes » initialement adoptée dans l'ancien Royaume de Valence par Jaume Ier, les sécessionnistes se mobilisent derrière la « Senyera » dotée d'une frange bleue sur l'un des quatre côtés en signe d'affirmation identitaire circonscrite à la seule Communauté valencienne. De façon à mettre un terme aux multiples heurts suscités par la question et, ce faisant, débloquer le processus d'autonomisation, sérieusement mis en péril par les sécessionnistes de l'époque (les plus virulents faisaient et font partie du « blaverisme », de l'adjectif « blau » en référence à la couleur distinctive de l'enseigne de la Communauté)[[#fr05|#]][[#fr05back]], la classe politique locale s'était prononcée, en 1982, en faveur de la « Senyera ». La réforme statutaire de 2006 entérine donc cette concession faite, en son temps, aux sécessionnistes :


->''« 1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. »''


Un second alinéa rappelle toutefois que le conflit n'est, en aucun cas, terminé. Si le texte de 1982 avait tranché en faveur de la bannière chère aux sécessionnistes, se pose à présent la question du blason, des armoiries propres à la région, prélude d'autres débats, d'autres débordements, d'autres violences :


->''« 2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante. »''


Suit l'article 6 consacré dans son entier à la langue « propre ». Apparaît tout d'abord une volonté de définir le valencien, définition pour le moins elliptique néanmoins puisque, dans la logique du texte de 1982, à aucun moment le nouveau Statut ne rend compte de sa « catalanité » :


->''« La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. »


Nous sommes loin, très loin, de la lisibilité et de la correction du Statut d'Autonomie des îles Baléares puisque, dès 1983, celui-ci spécifiait :


->''[[#fr06back]]« La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla[[#fr06|#]]. »''


Le deuxième alinéa est un nouveau reflet de la pression, couronnée de succès, des sécessionnistes. Si le texte donne tout d'abord l'impression d'une attention accrue accordée au valencien, le castillan étant « relégué » à la langue de l'Etat, les partisans du sécessionnisme sont parvenus, après de longs et houleux débats, à imposer, une fois de plus, la dénomination « idioma valenciano » :


->''« 2. El idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado. »''


Enfin, sous la pression cette fois-ci des plus ardents défenseurs du processus de normalisation, la fin de ce second alinéa est plus complète que la version de 1982 :


->''« Todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del, y en, idioma valenciano. »''


En raison d'une nouvelle occurrence de « idioma valenciano », se pose alors avec une acuité extrême la question suivante : à quel valencien le texte se réfère-t-il ? La modalité valencienne de la langue catalane, le catalan de Valence, ou ce que la réforme statutaire présente comme « une langue valencienne », une langue tout à fait autre que le catalan, probablement « contre-normée », ne correspondant à aucune réalité scientifique ?


L'alinéa 3 est une reprise du texte de 1982. Il souligne, et donc rappelle ici, vingt-quatre années plus tard, l'un des devoirs de la « Generalitat » en regard de la langue « propre » :


->''« 3. La Generalitat garantizará el uso normal y oficial de las dos lenguas, y adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento. »''


Trois textes majeurs, propres à Valence, ont suivi cette formulation de 1982 : la Loi d'Usage et d'Enseignement du Valencien du 23 novembre 1983, la plus importante de toutes en raison de son caractère légal, le Plan Triennal pour la Promotion de l'Usage du Valencien dans la Communauté Valencienne (1990-1993), et le Plan Général de Promotion de l'Usage du Valencien (1994-1999). Accompagnés de multiples initiatives, notamment en matière d'éducation, ces trois textes ont permis de nombreux progrès : en termes de compétences, la compréhension et la maîtrise orale et écrite de la langue « propre » se sont améliorées, notamment au sein des classes d'âge les plus jeunes, dans la « zone à prédominance valencianophone », et dans certaines localités de la « zone à prédominance castillanophone » ; en termes de pratique, pour des pans entiers d'activités, il existe aujourd'hui une plus forte propension des structures économiques, sociales et culturelles, à utiliser la langue « propre » au quotidien, de telle sorte que, dans le domaine éducatif, l'administration autonomique et l'édition, un frein a pu être mis au processus de péjoration dont a été longuement victime la langue « propre ». Pour autant, de nombreuses insuffisances demeurent, dans divers secteurs d'activités, le monde des entreprises, celui de la communication par exemple. Enfin, certaines parties du territoire pourtant historiquement « valencianophones » sont en reste, certaines localités de la province d'Alicante par exemple, ce qui invite à conclure sans ambiguïté aucune : une normalisation linguistique pleine et entière demeure, à l'échelle communautaire, une véritable chimère et, face à un usage encore diglossique du valencien, le rappel en 2006 de l'article statutaire de 1982 est une impérieuse nécessité.


Suivent les alinéas 4, 5, 6 et 7, transcriptions quasiment fidèles de la version de 1982, ce qui à nouveau rend compte des insuffisances du passé dans les travaux de normalisation, du chemin à parcourir et de la multiplicité des engagements à tenir pour conduire un tel processus :


->''« 4. Nadie podrá ser discriminado por razón de su lengua. 5. Se otorgará especial protección y respeto a la recuperación del valenciano. 6. La ley establecerá los criterios de aplicación de la lengua propia en la Administración y la enseñanza. 7. Se delimitarán por ley los territorios en los que predomine el uso de una y otra lengua, así como los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana. »''


Ce dernier point met en lumière toute la spécificité et, partant, la complexité de la politique linguistique valencienne, au-delà du conflit opposant unitaristes et sécessionnistes. Contrairement à la Catalogne qui peut être définie comme « catalanophone » sur toute son étendue, toute une partie de l'actuelle Communauté n'a, à aucun moment de son histoire, depuis l'arrivée de Jaume Ier, été « valencianophone ». La classe politique a donc pour rude mission, en lieu et place de nourrir un conflit, de composer et conduire une politique respectueuse des deux principales composantes communautaires, chacune étant identiquement dépositaire des principaux traits différentiels de la Communauté. Une équation difficile à résoudre, qui explique sans doute ce que d'aucuns nomment la frilosité de la politique de normalisation linguistique valencienne en regard de celle de la Catalogne, puisque le Statut d'Autonomie catalan de 2006 précise sans nuances :


->''« La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos en Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza […] El catalán es la lengua oficial de Cataluña. »''


Et d'ajouter, telle une concession :


->''« También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. »''


Enfin, au-delà même de la sphère catalane stricto sensu, le texte catalan indique :


->''« Los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos consitucionales y con los órganos jurisdiccionales de ámbito estatal […] Estas instituciones deben atender y deben tramitar los escritos presentados en catalán, y no pueden exigir a la persona interesada la traducción al castellano […] Las políticas de fomento del catalán deben extenderse al conjunto del Estado, a la Unión Europea y al resto del mundo. »''


En raison de la singularité de sa configuration sociolinguistique, en aucun cas, la Communauté valencienne ne peut reproduire une politique linguistique aussi drastique, pour ne pas dire linguicide et glottophage, à l'encontre du castillan. Au-delà de la dialectique « Communauté valencienne/Espagne », cela reviendrait à déconsidérer un pan entier de la population valencienne et inscrirait dans la durée un processus d'ores et déjà perceptible in situ : l'investissement de la population exclusivement « castillanophone » d'un degré moindre de « valencianité », une « minusvalencianité ». En regard de la politique linguistique conduite sous le franquisme, cette orientation rend compte d'un singulier retournement de l'histoire. Elle n'en demeure pas moins pernicieuse car discriminatoire.


Enfin, le dernier alinéa de l'article 6 du texte valencien est la concrétisation de multiples débats, souvent violents, au cours de ces vingt-quatre dernières années, la création et l'institutionnalisation d'une seule et unique entité en charge de la normativisation linguistique, la codification académique de la langue « propre » de Valence, « l'Académie Valencienne de la Langue ». De prime abord, cette initiative peut paraître louable et salutaire. Seule une institution solide, en marge de toute querelle politicienne, peut contrecarrer les multiples projets plus ou moins fantaisistes de « contre-normativisation »[[#fr07|#]][[#fr07back]]. Par ailleurs, lors de sa création en 1998, la dénomination finale retenue fut précisément « Académie Valencienne de la Langue », en lieu et place de « Académie de la Langue Valencienne ». Enfin, les premiers Académiciens ont pris soin de définir l'institution en ces termes :

->''[[#fr08back]]«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari[[#fr08|#]]. »''

Néanmoins, une telle initiative ne risque-t-elle pas de conduire, à terme, à une partition lente mais irrévocable de la langue catalane, cette Académie étant à présent définie de façon officielle en des termes sécessionnistes, mention étant faite dans le nouveau Statut de l'existence d'une « langue valencienne » ? :


->''« 8. L'Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institución Normativa del idioma valenciano. »''


L'article 7 confirme, pour sa part, la détermination des Valenciens à recouvrer leurs traditionnels « Fueros », nouvel exemple d'une radicalisation du nationalisme valencien :


->''« El desarrollo legislativo de las competencias de la Generalitat procurará la recuperación de los contenidos correspondientes de los Fueros del histórico Reino de Valencia… »''


L'article 9 expose, quant à lui, la possibilité offerte aux Valenciens de correspondre dans leur langue « propre » avec l'Administration autonomique, ce qui -eu égard à la configuration sociolinguistique rappelée précédemment- n'est pas sans susciter quelques interrogations. Inscrite dans le cadre du processus de normalisation, cette mesure implique, en retour, une obligation pour tout fonctionnaire de la Communauté autonome, fût-il authentiquement valencien ET issu d'une « zone à prédominance castillanophone », de maîtriser une langue qui, pour autant, ne lui est pas « propre » :


->''« […] los ciudadanos valencianos tendrán derecho a dirigirse a la Administración de la Comunitat Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua. »''


Enfin, dans son article 12, le Titre II insiste une dernière fois sur la diversité culturelle de la Communauté valencienne, diversité directement liée bien sûr à la cohabitation des deux langues :


->''« La Generalitat velará por la protección y defensa de la identidad y los valores e intereses del Pueblo Valenciano y el respeto a la diversidad cultural de la Comunitat Valenciana y su patrimonio histórico. »''


Au sein du Titre III, trois dispositions concernent la langue « propre » et appellent une attention particulière. L'article 29 confirme l'attachement des Valenciens à un statut de coofficialité et à un traitement égalitaire des deux langues :


->''« Todas las normas, disposiciones y actos emanados del Consell, que por su naturaleza lo exijan, serán publicados en el Diario Oficial de la Generalitat en las dos lenguas oficiales. »''


Cet attachement est réitéré dans l'article 35, quasiment identique dans son début à la version de 1982, puis complété par une disposition spécifiant que, pour la nomination du personnel de Justice :


->''« […], se tendrá en cuenta su especialización en el Derecho civil foral valenciano y el conocimiento del idioma valenciano. »''


Enfin, l'article 41 traite à nouveau de « l'Académie Valencienne de la Langue. » Nous pouvons mesurer, tout d'abord, la détermination à vouloir proscrire l'émergence et la cohabitation de diverses codifications de la langue « propre ». Il est temps, chacun semble en convenir, de mettre un terme à la confusion ambiante :


->''« La normativa lingüística de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua será de aplicación obligtatoria en todas las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana. »''


Mais, nous mesurons aussi tout le poids du sécessionnisme valencien à travers un énième recours à la dénomination « langue valencienne » :


->''« L'Acadèmia Valenciana de la Llengua, institución de la Generalitat de carácter público, tiene por función determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano. »'


Une nouvelle loi encadrera la nomination des prochains Académiciens :


->''« En cuanto al procedimiento del nombramiento de sus miembros, funciones, facultades, estatuto y duración del mandato, habrá que ajustarse a lo que disponga la Ley de Les Corts que lo regule. »''


Dans un cadre aussi singulièrement défini, quelles relations les « Académiciens » valenciens vont-ils désormais pouvoir entretenir avec les membres de « l'Institut d'Etudes Catalanes », lesquels continueront évidemment de prendre en charge et accompagner la « normativisation » de la langue catalane dans le reste de l'espace « catalanophone » ? Dans la mesure où ils auront désormais en charge de codifier, non pas les singularités valenciennes de la langue catalane, mais une « langue valencienne » qui, de l'avis de tous les linguistes, n'a aucune réalité, une résolution durable du conflit valencien apparaît bien illusoire.


Intéressons-nous à présent à l'article 57 du Titre IV. La présence même de cet article dans la réforme statutaire de 2006 nous confronte à nouveau à la question de la symbologie valencienne dans la reconnaissance de la Communauté comme « Nationalité Historique ». Au-delà de l'adoption d'un drapeau spécifique, les Valenciens ont mis à profit les vingt-quatre dernières années pour s'entendre, une fois n'est pas coutume, sur un édifice susceptible de cristalliser les aspirations nationalistes de la population :


->''« El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna es templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica. La Generalitat recuperará, restaurará y conservará el monasterio, y protegerá su entorno paisajístico. Una Ley de Les Corts determinará el destino y utilización del Real Monasterio de Santa María de la Valldigna como punto de encuentro de todos los valencianos, y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana. »''


Nous remarquerons, bien sûr, dans cet énoncé, l'usage réitéré de la dénomination « Nationalité Historique », nouvel exemple de la détermination des Valenciens à prendre leur revanche sur le traitement accordé par Madrid lors de l'autonomisation du territoire (une voie intermédiaire entre la voie 151 et la voie 143 prévue par la Constitution de 1978). D'un point de vue sociologique, nous pouvons aussi nous interroger sur ce cheminement, sinon paradoxal, singulier, de certaines sociétés : conjointement au processus de mondialisation qui concerne et/ou affecte (c'est selon) chaque ensemble communautaire, s'opèrent ici et là divers replis identitaires qui semblent convoquer le passé plus fréquemment qu'ils n'interrogent leur devenir pour y trouver des référents identitaires, des repères plus ou moins authentiques, mais considérés utiles et nécessaires, car susceptibles de garantir, à l'avenir, aux communautés concernées, cohésion et solidité.


L'article 58 du Titre IV répond, pour sa part, à une volonté plus explicite que dans le passé de dynamiser le processus de normalisation linguistique :


->''« Los Notarios deberán garantizar el uso del valenciano en el ejercicio de su función en el ámbito de la Comunitat Valenciana de conformidad con las normas del presente Estatuto. Igualmente garantizarán la aplicación del derecho civil foral valenciano que deberán conocer. »''


Enfin, l'article 59 du Titre V prend tout son sens à la lumière de certains énoncés du Statut d'Autonomie catalan. Déjà en 1979, le texte catalan s'appuyait sur le partage d'une même langue « propre » pour envisager diverses actions de coopération :


->''[[#fr09back]]« Por ser el catalán patrimonio de otros territorios y comunidades, además de los vínculos y correspondencia que mantengan las instituciones académicas y culturales, la Generalidad podrá solicitar del Gobierno que presente y celebre, en su caso, a las Cortes Generales, para su autorización, los tratados o convenios que permitan el establecimiento de relaciones culturales con los Estados donde se integren o residan aquellos territorios y comunidades[[#fr09|#]]. »''


Aujourd'hui, l'énoncé catalan est plus explicite encore car il met en évidence, dans son article 6, un glissement qui ne saurait être déconsidéré entre « pouvoir » et « devoir » :


->''« La Generalidad debe promover la comunicación y la cooperación con las demás comunidades y los demás territorios que comparten patrimonio lingüístico con Cataluña. A tales efectos, la Generalidad y el Estado, según que corresponda, pueden suscribir convenios, tratados y otros mecanismos de colaboración para la promoción y la difusión exterior del catalán. »''


Plus encore, cette première disposition catalane est suivie d'un autre article consacré tout entier à la même question, et outrepassant les seules limites du territoire espagnol :


->''« La Generalidad debe promover la comunicación, el intercambio cultural y la cooperación con las comunidades y los territorios, pertenecientes o no al Estado español, que tienen vínculos históricos, lingüísticos y culturales con Cataluña… »''


L'idée de créer un vaste ensemble, une grande Catalogne qui, à nouveau, ne dit pas encore son nom, est dans l'esprit de tous, et n'échappera pas aux Valenciens, unitaristes et sécessionnistes. Elle est confortée dans l'article suivant, où il est question d'un ensemble habilement dénommé « eurorregión » :


->''« Cataluña, a través del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienestar y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas para formar, desde la Mediterránea, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias. »''


Dans le texte valencien, si l'idée même de coopération entre diverses autonomies est envisagée, à aucun moment il n'est question d'un partage d'une seule et même langue « propre ». Nous pouvons noter, il est vrai, une avancée en direction d'un processus de régionalisation. Pour autant, l'énoncé demeure général et s'inscrit dans le cadre du « principe de solidarité » cher à la Constitution de 1978 :


->''« La Generalitat mantendrá especial relación de cooperación con las Comunidades Autónomas vecinas que se incluyan en el Arco Mediterráneo de la Unión Europea. »''


En réalité, la Communauté valencienne démontre simplement, au travers de cet article, avoir saisi tout l'enjeu de la situation sur un plan strictement économique. Car, c'est un fait aujourd'hui reconnu de tous, souligné dès 1993 par le sociologue valencien, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :


->''[[#fr10back]]« Le cadre de la langue catalane, avec la Catalogne, le Pays Valencien et les Iles, se situe sur l'arc méditerranéen, l'un des espaces européens à plus grand potentiel économique qui, avec l'axe Rhin-Rhône, inclut l'arc méditerranéen péninsulaire : depuis Gérone jusqu'à Alicante, avec un prolongement potentiel qui arriverait jusqu'aux limites de son histoire culturelle : vers Murcie et l'Andalousie orientale [...] Ce couloir méditerranéen [...] a aujourd'hui pour caractéristique de regrouper l'ensemble des activités les plus innovatrices et dynamiques : dans le domaine des nouvelles technologies, d'offre de loisirs et de développement touristique, d'équipements, et d'offre de main-d'œuvre peu conflictuelle, aux côtés des conditions climatiques, éléments qui font penser à une forte expansion face à la congestion de l'espace central européen […] Il est [...] difficile de ne pas observer que la voie valencienne vers l'Europe passe aujourd'hui par la Catalogne[[#fr10|#]]. »''


En conclusion, notre étude de la réforme statutaire de la Communauté valencienne nous invite à retenir deux points essentiels. Le premier est une accentuation manifeste des revendications nationalistes. Ce texte se démarque encore de la radicalité de son homologue catalan, tant en matière de dénomination du territoire que de politique de normalisation de la langue « propre ». Toutefois, en s'octroyant officiellement le rang de « Nationalité Historique », en revendiquant de façon aussi explicite la récupération du régime Foral, en s'arc-boutant sur le recours aux symboles et, grande nouveauté, en optant pour l'institutionnalisation du Monastère de Santa María de la Valldigna comme « temple spirituel, historique et culturel de l'ancien Royaume de Valence, symbole de la grandeur du Peuple Valencien reconnu comme Nationalité Historique », la Communauté valencienne se montre déterminée à ne pas demeurer en marge du processus d'affirmation des nationalismes périphériques espagnols les plus revendicatifs.


Second élément notable, le nouveau Statut d'Autonomie regorge de formulations favorables aux sécessionnistes. Cette constatation est, à notre sens, préoccupante. Elle rend compte d'un retour à la période pré-autonomique, puisque les concessions faites aux sécessionnistes dans le Statut de 1982 étaient moindres. A aucun moment n'apparaissait la dénomination « langue valencienne », aucune référence n'était faite à une « Académie Valencienne de la Langue », susceptible de donner corps à une « autochtonisation » de la langue « propre ». Que penser d'un tel cheminement, d'une telle dérive ? L'ignorer officialiserait très vite la reconnaissance d'une langue de laboratoire totalement artificielle, la plus éloignée possible du catalan. Il convient davantage de mettre en exergue, de façon à mieux les dénoncer et les combattre, les réelles motivations des plus farouches défenseurs de la cause sécessionniste : un antivalencianisme latent et/ou un anticatalanisme primaire.


Le premier élément est aisément perceptible, la plupart de ses militants s'exprimant quasiment exclusivement en castillan, reconnaissant même parfois, à mots couverts bien sûr, ne pas maîtriser la langue « propre » pour laquelle ils disent se battre quotidiennement. Il convient donc de ne pas s'y tromper : bénéficiant du soutien des réseaux de communication les plus modernes, les opérations de « contre-normativisation » sont souvent conçues dans le seul et unique dessein de réduire le valencien à une peau de chagrin, le marginaliser, le folkloriser, le cantonner à des activités « falleras », reléguer cet élément diacritique de la « valencianité » à une culture de bas étage, populiste, aborigène et exotique. Quant à l'anticatalanisme valencien, né de diverses rancoeurs passées, propres aux relations historiques entre la Catalogne et Valence, phénomène classique entre deux entités voisines, il se trouve nourri par divers milieux d'extrême-droite, à l'idéologie raciste et fascisante, connue sous le nom de « blaverisme », qui a trouvé, en investissant le terrain linguistique, un excellent moyen d'assouvir divers ressentiments, un exutoire à une déconsidération, par certains aspects, schizophrénique et paranoïaque de tout référent identitaire strictement catalan. Ce ressentiment se manifeste sur le terrain par de multiples affrontements, diverses violences adressées à toute représentation catalane en territoire valencien. Il a également pour cible privilégiée un sujet endogène, la plupart des Valenciens partisans de l'unité linguistique. Ne remettant en aucun cas en cause les singularités du catalan de Valence, ces derniers sont perçus, comme à l'époque de Manuel Sanchis Guarner, comme une cinquième colonne, un cheval de Troyes dépêché de Barcelone pour mieux assurer une nouvelle « re-Reconquête » du territoire valencien, et annihiler toute manifestation de la « valencianité. »


En ce sens, et compte tenu des formulations désormais inscrites de façon tout à fait officielle, pour ne pas dire définitive, dans le nouveau Statut, la plus grande prudence est de mise : le « conflit linguistique valencien », qui n'a de linguistique que le nom, semble encore promis, hélas, à un bel avenir. Ses principaux artisans peuvent désormais se prévaloir d'un texte qui, à terme, par le biais d'une reconnaissance d'une langue, sinon « indépendante », « autre » que le catalan, pourrait remettre en cause tant le rayonnement de la langue « propre » en territoire valencien que le positionnement et le rôle, en matière de culture tout au moins, de Valence au sein d'un plus grand espace, l'espace méditerranéen, espace-clé dans l'Europe de demain.


----
>>peu<<

# [[#fr01back|'''^''']] [[#fr01]] « C'est un fait unanimement constaté par la philologie romane espagnole et internationale [...] le catalan, le valencien et le majorquin sont les trois principales variétés d'un unique diasystème linguistique, scientifiquement connu sous le nom de langue catalane. » Antoni FERRANDO I FRANCÉS, « La Gènesi del secessionisme idiomàtic valencià », La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d'Alacant, 1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.

# [[#fr02back|'''^''']] [[#fr02]] « [...] au XVème siècle, les Valenciens [commencèrent] à désigner le catalan, le catalan qu'ils parlaient et écrivaient [...] par le nom de ‘langue valencienne' [...] ce faisant, [...] nul n'avait l'intention [...] de proclamer l'existence d'une ‘langue valencienne' face à une ‘langue catalane'. » Joan FUSTER, Nosaltres els Valencians, 15a ed., Barcelona, Edicions 62, 1995 (Col. Universal Butxaca, n° 32), pp. 128-129.

# [[#fr03back|'''^''']] [[#fr03]] A l'origine de la perte des « Furs » valenciens, la bataille d'Almansa et ses implications ont marqué le groupe social valencien si intensément que l'événement a accédé au rang de proverbe, souvent utilisé aujourd'hui en référence à certains maux, très violents, issus d'un environnement extérieur à Valence : « Si el mal viene de Almansa, a todos alcanza ».

# [[#fr04back|'''^''']] [[#fr04]] Antonio ROVIRA Y VIRGILI, El nacionalismo catalán, Barcelona, Minerva, 1919, pp. 18-19.

# [[#fr05back|'''^''']] [[#fr05]] Dès le début du processus d'autonomisation, le « blaverisme » valencien fut à l'origine de multiples troubles : tracts, invectives, campagnes de dénigrement, manifestations, perturbations de rencontres culturelles et d'émissions télévisées, menaces, agressions verbales et physiques, dégradations, dépôts de bombes au domicile de divers intellectuels, profanation de la tombe de Joan Fuster en 1997, etc. Outre les articles de la presse quotidienne, se reporter à l'excellent ouvrage : Vicent BELLO SERRAT, La Pesta Blava, València, Eliseu Climent/3i4, 1988 (Sèrie La Unitat, n° 130).

# [[#fr06back|'''^''']] [[#fr06]] Josep Maria QUINTANA PETRUS, El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares: análisis jurídico y sistemático, Madrid, Civitas, 1984, pp. 248-249.

# [[#fr07back|'''^''']] [[#fr07]] L'un des tous premiers projets fut celui du poète valencien Josep Maria Bayarri Hurtado, auteur d'une codification dénommée « normes del 22 » en référence à l'année de ses travaux, ou « normes del cuáqueres » en raison du nombre élevé de [q] présents dans sa transcription. L'expérience fut renouvelée à la fin de la période franquiste par Miquel Adlert i Noguerol, auteur des « normes de Torre », puis des « normes de Murta », du nom des deux revues ayant publié ses travaux. Mais c'est surtout à partir de 1978, dans l'élan de la période transitionnelle, que ce processus ascientifique de « contre-normativisation » se généralisa, sous l'impulsion notamment de « l'Académie de Culture Valencienne », ancien « Centre de Culture Valencienne ». Dans le seul et unique but de s'éloigner du catalan de Catalogne, cette « Académie », parfois appelée « Royale », en référence à l'ancien Royaume de Valence, préconisa, de 1978 à 1982, pas moins de cinq codifications différentes, encore aujourd'hui largement diffusées par ses membres, qui usent d'internet, sans modération aucune, en appui aux éditions plus classiques. Se reporter à : Franck MARTIN, Les Valenciens et leur langue régionale : approche sociolinguistique de l'identité de la Communauté valencienne, Villeneuve-D'Ascq, Presses Universitaires du Septentrion, (Thèse de Doctorat), 2000, pp. 452-458.

# [[#fr08back|'''^''']] [[#fr08]] http://www.avl.gva.es/

# [[#fr09back|'''^''']] [[#fr09]] Enrique ORDUÑA REBOLLO, Estatuto de Autonomía de Cataluña, Madrid, Ministerio de la Administración Territorial-Secretaría General Técnica, 1979, pp. 100-101.

# [[#fr10back|'''^''']] [[#fr10]] Rafael Lluís NINYOLES MONLLOR, El País Valencià a l'eix mediterrani, 2a ed., València, L'Eixam, 1993, pp. 32-34, 47-49, 51, 62-63.

>><<

(:if:)

%trail% <<|Índex|>>
August 10, 2008, at 04:40 PM by Dani - 1a edició article - d1
Changed lines 23-26 from:
«Aprovada la Constitució Espanyola fou, en el seu marc, on la tradició valenciana provinent de l'històric Regne de València es trobà amb la concepció moderna del País Valencià i donà origen a l'autonomia valenciana, com a integradora dels dos corrents d'opinió que emmarquen tot allò que és valencià en un concepte cultural propi en l'estricte marc geogràfic que abasta.»
to:
->«Aprovada la Constitució Espanyola fou, en el seu marc, on la tradició valenciana provinent de l'històric Regne de València es trobà amb la concepció moderna del País Valencià i donà origen a l'autonomia valenciana, com a integradora dels dos corrents d'opinió que emmarquen tot allò que és valencià en un concepte cultural propi en l'estricte marc geogràfic que abasta.»''
Changed lines 29-31 from:
«Han passat més de vint-i-dos anys des de l'aprovació del nostre Estatut i és el moment de fer una reforma necessària. És necessària perquè adaptar el nostre Estatut a la realitat actual de la Comunitat Valenciana és millorar la qualitat de vida de les valencianes i dels valencians als nous temps…»
to:
->''«Han passat més de vint-i-dos anys des de l'aprovació del nostre Estatut i és el moment de fer una reforma necessària. És necessària perquè adaptar el nostre Estatut a la realitat actual de la Comunitat Valenciana és millorar la qualitat de vida de les valencianes i dels valencians als nous temps…»''
Changed lines 35-37 from:
«També es defineix la llengua valenciana com a pròpia de la Comunitat Valenciana i l'idioma valencià, junt al castellà, els dos idiomes oficials.»
to:
->''«També es defineix la llengua valenciana com a pròpia de la Comunitat Valenciana i l'idioma valencià, junt al castellà, els dos idiomes oficials.»''
Changed lines 41-43 from:
«[…] es ressenya en l'idioma valencià el nom de totes les institucions valencianes perquè siguen utilitzades així, tant quan s'escriga o es parle en valencià com en castellà […] S'incorporen a l'Estatut totes aquelles institucions de la Generalitat que es crearen després de la seua aprovació. S'anomenen en valencià totes elles…»
to:
->''«[…] es ressenya en l'idioma valencià el nom de totes les institucions valencianes perquè siguen utilitzades així, tant quan s'escriga o es parle en valencià com en castellà […] S'incorporen a l'Estatut totes aquelles institucions de la Generalitat que es crearen després de la seua aprovació. S'anomenen en valencià totes elles…»''
Changed lines 50-52 from:
«Igualment, és motiu d'aquesta reforma el reconeixement de la Comunitat Valenciana, com a Nacionalitat Històrica per les seues arrels històriques, per la seua personalitat diferenciada, per la seua llengua i cultura i pel seu Dret Civil Foral.»
to:
->''«Igualment, és motiu d'aquesta reforma el reconeixement de la Comunitat Valenciana, com a Nacionalitat Històrica per les seues arrels històriques, per la seua personalitat diferenciada, per la seua llengua i cultura i pel seu Dret Civil Foral.»''
Changed lines 56-58 from:
«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la indissoluble unitat de la nació espanyola, com a expressió de la seua identitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució reconeix a tota nacionalitat…»
to:
->''«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la indissoluble unitat de la nació espanyola, com a expressió de la seua identitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució reconeix a tota nacionalitat…»''
Changed lines 62-64 from:
«La Nació catalana ha vingut realitzant-se en el curs del temps […] mouen aquest Estatut l'aspiració, el projecte i el somni d'una Catalunya sense cap tipus d'obstacles a la lliure i plena interdependència que una nació necessita avui […] Catalunya és un País ric en territoris i gent […] Catalunya és una Nació.»
to:
->''«La Nació catalana ha vingut realitzant-se en el curs del temps […] mouen aquest Estatut l'aspiració, el projecte i el somni d'una Catalunya sense cap tipus d'obstacles a la lliure i plena interdependència que una nació necessita avui […] Catalunya és un País ric en territoris i gent […] Catalunya és una Nació.»''
Changed lines 68-70 from:
«Pretén també aquesta reforma l'impuls i desenvolupament del Dret Civil Foral Valencià aplicable, del coneixement i ús de la llengua valenciana, de la cultura pròpia i singular del nostre poble, dels seus costums i tradicions. Per això el desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat […] procurarà la recuperació dels continguts dels Furs del Regne de València, abolits per la promulgació del Decret de 29 de juny de 1707.»
to:
->''«Pretén també aquesta reforma l'impuls i desenvolupament del Dret Civil Foral Valencià aplicable, del coneixement i ús de la llengua valenciana, de la cultura pròpia i singular del nostre poble, dels seus costums i tradicions. Per això el desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat […] procurarà la recuperació dels continguts dels Furs del Regne de València, abolits per la promulgació del Decret de 29 de juny de 1707.»''
Changed lines 77-79 from:
«En el Títol I s'incorpora en l'article primer que la Comunitat Valenciana és una comunitat diferenciada com a nacionalitat històrica, així com l'assumpció dels valors de la Unió Europea ; en el nou article 7 s'incorpora un punt referit a la recuperació dels Furs del Regne de València que siguen aplicables en plena harmonia amb la Constitució.»
to:
->''«En el Títol I s'incorpora en l'article primer que la Comunitat Valenciana és una comunitat diferenciada com a nacionalitat històrica, així com l'assumpció dels valors de la Unió Europea ; en el nou article 7 s'incorpora un punt referit a la recuperació dels Furs del Regne de València que siguen aplicables en plena harmonia amb la Constitució.»''
Changed lines 86-88 from:
«El poble valencià, històricament organitzat com a Regne de València, es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la unitat de la nació espanyola…»
to:
->''«El poble valencià, històricament organitzat com a Regne de València, es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la unitat de la nació espanyola…»''
Changed lines 92-94 from:
«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma […] com a expressió de la seua identitat diferenciada com a nacionalitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució Espanyola reconeix a tota nacionalitat, amb la denominació de Comunitat Valenciana…»
to:
->''«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma […] com a expressió de la seua identitat diferenciada com a nacionalitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució Espanyola reconeix a tota nacionalitat, amb la denominació de Comunitat Valenciana…»''
Changed lines 101-103 from:
«El territori de Catalunya és el que correspon als límits geogràfics i administratius de la Generalitat en el moment de l'entrada en vigor del present Estatut.»
to:
->''«El territori de Catalunya és el que correspon als límits geogràfics i administratius de la Generalitat en el moment de l'entrada en vigor del present Estatut.»''
Changed lines 107-109 from:
[[#ca04back]]«[...] units pel seu origen comú, por la seua història comuna i pel seu llenguatge comú, els Catalans, els Valencians, els Mallorquins, els Rossellonesos són un mateix poble, una nació única […] I avui, a Catalunya, no es diu ja més Valencians i Mallorquins, sinó Catalans de València i Catalans de Mallorca […] Les Illes Balears són la Catalunya insular, de la mateixa manera que el Principat i el Regne de València són la Catalunya peninsular, i que el departament francès dels Pirineus Orientals és la Catalunya ultra-pirenaica[[#ca04|#]].»
to:
->''[[#ca04back]]«[...] units pel seu origen comú, por la seua història comuna i pel seu llenguatge comú, els Catalans, els Valencians, els Mallorquins, els Rossellonesos són un mateix poble, una nació única […] I avui, a Catalunya, no es diu ja més Valencians i Mallorquins, sinó Catalans de València i Catalans de Mallorca […] Les Illes Balears són la Catalunya insular, de la mateixa manera que el Principat i el Regne de València són la Catalunya peninsular, i que el departament francès dels Pirineus Orientals és la Catalunya ultra-pirenaica[[#ca04|#]].»''
Changed lines 116-118 from:
«1. La Bandera de la Comunitat Valenciana és la tradicional Senyera composada per quatre barres roges sobre fons groc, coronades sobre franja blava junt a l'asta.»
to:
->''«1. La Bandera de la Comunitat Valenciana és la tradicional Senyera composada per quatre barres roges sobre fons groc, coronades sobre franja blava junt a l'asta.»''
Changed lines 122-124 from:
«2. Una Llei de Les Corts determinarà la simbologia heràldica pròpia de la Comunitat Valenciana que integra les tres províncies de Castelló, València i Alacant.»
to:
->''«2. Una Llei de Les Corts determinarà la simbologia heràldica pròpia de la Comunitat Valenciana que integra les tres províncies de Castelló, València i Alacant.»''
Changed lines 128-130 from:
«La llengua pròpia de la Comunitat Valenciana és el valencià.»
to:
->''«La llengua pròpia de la Comunitat Valenciana és el valencià.»''
Changed lines 134-136 from:
[[#ca06back]]«La llengua catalana, pròpia de les Illes Balears, tindrà, junt amb la castellana, el caràcter d'idioma oficial i tots tenen el dret de conèixer-la i utilitzar-la[[#ca06|#]].»
to:
->''[[#ca06back]]«La llengua catalana, pròpia de les Illes Balears, tindrà, junt amb la castellana, el caràcter d'idioma oficial i tots tenen el dret de conèixer-la i utilitzar-la[[#ca06|#]].»''
Changed lines 140-142 from:
«2. L'idioma valencià és l'oficial a la Comunitat Valenciana, a l'igual que ho és el castellà, que és l'idioma oficial de l'Estat.»
to:
->''«2. L'idioma valencià és l'oficial a la Comunitat Valenciana, a l'igual que ho és el castellà, que és l'idioma oficial de l'Estat.»''
Changed lines 146-148 from:
«Tots tenen dret a conèixer-los i a usar-los i a rebre l'ensenyament del, i en, idioma valencià.»
to:
->''«Tots tenen dret a conèixer-los i a usar-los i a rebre l'ensenyament del, i en, idioma valencià.»''
Changed lines 155-157 from:
«3. La Generalitat garantirà l'ús normal i oficial de les dos llengües, i prendrà les mesures necessàries per a assegurar el seu coneixement.»
to:
->''«3. La Generalitat garantirà l'ús normal i oficial de les dos llengües, i prendrà les mesures necessàries per a assegurar el seu coneixement.»''
Changed lines 164-166 from:
«4. Ningú no podrà ser discriminat por raó de la seua llengua. 5. S'atorgarà especial protecció i respecte a la recuperació del valencià. 6. La llei establirà els criteris d'aplicació de la llengua pròpia en l'Administració i l'ensenyament. 7. Es delimitaran per llei els territoris on predomine l'ús d'una i altra llengua, així com els que puguen ser exceptuats de l'ensenyament i de l'ús de la llengua pròpia de la Comunitat Valenciana.»
to:
->''«4. Ningú no podrà ser discriminat por raó de la seua llengua. 5. S'atorgarà especial protecció i respecte a la recuperació del valencià. 6. La llei establirà els criteris d'aplicació de la llengua pròpia en l'Administració i l'ensenyament. 7. Es delimitaran per llei els territoris on predomine l'ús d'una i altra llengua, així com els que puguen ser exceptuats de l'ensenyament i de l'ús de la llengua pròpia de la Comunitat Valenciana.»''
Changed lines 170-172 from:
«La llengua pròpia de Catalunya és el català. Com a tal, el català és la llengua d'ús normal i preferent de totes les administracions públiques i dels mitjans de comunicació públics a Catalunya, i és també la llengua normalment utilitzada com a vehiclar i d'aprenentatge a la ensenyament […] El català és la llengua oficial de Catalunya.»
to:
->''«La llengua pròpia de Catalunya és el català. Com a tal, el català és la llengua d'ús normal i preferent de totes les administracions públiques i dels mitjans de comunicació públics a Catalunya, i és també la llengua normalment utilitzada com a vehiclar i d'aprenentatge a la ensenyament […] El català és la llengua oficial de Catalunya.»''
Changed lines 176-178 from:
«També ho és el castellà, que és la llengua oficial de l'Estat espanyol.»
to:
->''«També ho és el castellà, que és la llengua oficial de l'Estat espanyol.»''
Changed lines 182-184 from:
«Els ciutadans de Catalunya tenen el dret a relacionar-se per escrit en català amb els òrgans consitucionals i amb els òrgans jurisdiccionals d'àmbit estatal […] Aquestes institucions deuen atendre i deuen tramitar els escrits presentats en català, i no poden exigir a la persona interessada la traducció al castellà […] Les polítiques de foment del català deuen estendre's al conjunt de l'Estat, a la Unió Europea i a la resta del món.»
to:
->''«Els ciutadans de Catalunya tenen el dret a relacionar-se per escrit en català amb els òrgans consitucionals i amb els òrgans jurisdiccionals d'àmbit estatal […] Aquestes institucions deuen atendre i deuen tramitar els escrits presentats en català, i no poden exigir a la persona interessada la traducció al castellà […] Les polítiques de foment del català deuen estendre's al conjunt de l'Estat, a la Unió Europea i a la resta del món.»''
Changed lines 190-191 from:
[[#ca08back]]«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari[[#ca08|#]].»
to:
->''[[#ca08back]]«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari[[#ca08|#]].»''
Changed lines 195-197 from:
«8. L'Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institució Normativa de l'idioma valencià.»
to:
->''«8. L'Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institució Normativa de l'idioma valencià.»''
Changed lines 201-203 from:
«El desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat procurarà la recuperació dels continguts corresponents dels Furs de l'històric Regne de València…»
to:
->''«El desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat procurarà la recuperació dels continguts corresponents dels Furs de l'històric Regne de València…»''
Changed lines 207-209 from:
«[…] els ciutadans valencians tindran dret a adreçar-se a l'Administració de la Comunitat Valenciana en qualsevol de les seues dos llengües oficials i a rebre resposta en la mateixa llengua.»
to:
->''«[…] els ciutadans valencians tindran dret a adreçar-se a l'Administració de la Comunitat Valenciana en qualsevol de les seues dos llengües oficials i a rebre resposta en la mateixa llengua.»''
Changed lines 213-215 from:
«La Generalitat vetllarà per la protecció i defensa de la identitat i els valors i interessos del Poble Valencià i el respecte a la diversitat cultural de la Comunitat Valenciana i del seu patrimoni històric.»
to:
->''«La Generalitat vetllarà per la protecció i defensa de la identitat i els valors i interessos del Poble Valencià i el respecte a la diversitat cultural de la Comunitat Valenciana i del seu patrimoni històric.»''
Changed lines 219-221 from:
«Totes les normes, disposicions i actes emanats del Consell, que per la seua naturalesa ho exigisquen, seran publicats al Diari Oficial de la Generalitat en les dos llengües oficials.»
to:
->''«Totes les normes, disposicions i actes emanats del Consell, que per la seua naturalesa ho exigisquen, seran publicats al Diari Oficial de la Generalitat en les dos llengües oficials.»''
Changed lines 225-227 from:
«[…], es tindrà en compte la seua especialització en el Dret civil foral valencià i el coneixement de l'idioma valencià.»
to:
->''«[…], es tindrà en compte la seua especialització en el Dret civil foral valencià i el coneixement de l'idioma valencià.»''
Changed lines 231-233 from:
«La normativa lingüística de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua serà d'aplicació obligatòria en totes les administracions públiques de la Comunitat Valenciana.»
to:
->''«La normativa lingüística de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua serà d'aplicació obligatòria en totes les administracions públiques de la Comunitat Valenciana.»''
Changed lines 237-239 from:
«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua, institució de la Generalitat de caràcter públic, té per funció determinar i elaborar, en el seu cas, la normativa lingüística de l'idioma valencià.»
to:
->''«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua, institució de la Generalitat de caràcter públic, té per funció determinar i elaborar, en el seu cas, la normativa lingüística de l'idioma valencià.»''
Changed lines 243-245 from:
«Quant al procediment del nomenament dels seus membres, funcions, facultats, estatut i duració del mandat, caldrà ajustar-se a allò que dispose la Llei de Les Corts que ho regule.»
to:
->''«Quant al procediment del nomenament dels seus membres, funcions, facultats, estatut i duració del mandat, caldrà ajustar-se a allò que dispose la Llei de Les Corts que ho regule.»''
Changed lines 252-254 from:
«El Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna és temple espiritual, històric i cultural de l'antic Regne de València, i és, igualment, símbol de la grandesa del Poble Valencià reconegut com a Nacionalitat Històrica. La Generalitat recuperarà, restaurarà i conservarà el monestir, i protegirà el seu entorn paisatgístic. Una Llei de Les Corts determinarà el destí i utilització del Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna com a punt de trobada de tots els valencians, i com a centre d'investigació i estudi per a recuperar la història de la Comunitat Valenciana.»
to:
->''«El Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna és temple espiritual, històric i cultural de l'antic Regne de València, i és, igualment, símbol de la grandesa del Poble Valencià reconegut com a Nacionalitat Històrica. La Generalitat recuperarà, restaurarà i conservarà el monestir, i protegirà el seu entorn paisatgístic. Una Llei de Les Corts determinarà el destí i utilització del Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna com a punt de trobada de tots els valencians, i com a centre d'investigació i estudi per a recuperar la història de la Comunitat Valenciana.»''
Changed lines 261-263 from:
«Els Notaris deuran garantir l'ús del valencià en l'exercici de la seua funció en l'àmbit de la Comunitat Valenciana de conformitat amb les normes del present Estatut. Igualment garantiran l'aplicació del dret civil foral valencià que deuran conèixer.»
to:
->''«Els Notaris deuran garantir l'ús del valencià en l'exercici de la seua funció en l'àmbit de la Comunitat Valenciana de conformitat amb les normes del present Estatut. Igualment garantiran l'aplicació del dret civil foral valencià que deuran conèixer.»''
Changed lines 267-269 from:
[[#ca09back]]«Per ser el català patrimoni d'altres territoris i comunitats, a més dels vincles i correspondència que mantinguen les institucions acadèmiques i culturals, la Generalitat podrà sol.licitar del Govern que presente i celebre, en el seu cas, a les Corts Generals, per a la seua autorització, els tractats o convenis que permeten l'establiment de relacions culturals amb els Estats on s'integren o resideixen aquells territoris i comunitats[[#ca09|#]].»
to:
->''[[#ca09back]]«Per ser el català patrimoni d'altres territoris i comunitats, a més dels vincles i correspondència que mantinguen les institucions acadèmiques i culturals, la Generalitat podrà sol.licitar del Govern que presente i celebre, en el seu cas, a les Corts Generals, per a la seua autorització, els tractats o convenis que permeten l'establiment de relacions culturals amb els Estats on s'integren o resideixen aquells territoris i comunitats[[#ca09|#]].»''
Changed lines 273-275 from:
«La Generalitat deu promoure la comunicació i la cooperació amb la resta de comunitats i la resta de territoris que comparteixen patrimoni lingüístic amb Catalunya. A tals efectes, la Generalitat i l'Estat, segons corresponga, poden subscriure convenis, tractats i altres mecanismes de col.laboració per a la promoció i la difusió exterior del català.»
to:
->''«La Generalitat deu promoure la comunicació i la cooperació amb la resta de comunitats i la resta de territoris que comparteixen patrimoni lingüístic amb Catalunya. A tals efectes, la Generalitat i l'Estat, segons corresponga, poden subscriure convenis, tractats i altres mecanismes de col.laboració per a la promoció i la difusió exterior del català.»''
Changed lines 279-281 from:
«La Generalitat deu promoure la comunicació, l'intercanvi cultural i la cooperació amb les comunitats i els territoris, pertanyents o no l'Estat espanyol, que tinguen vincles històrics, lingüístics i culturals amb Catalunya…»
to:
->''«La Generalitat deu promoure la comunicació, l'intercanvi cultural i la cooperació amb les comunitats i els territoris, pertanyents o no l'Estat espanyol, que tinguen vincles històrics, lingüístics i culturals amb Catalunya…»''
Changed lines 285-287 from:
«Catalunya, a través de l'Estat, perteny a la Unió Europea, comparteix els valors i el model de benestar i de progrés europeus i ofereix la seua amistat i col.laboració a les comunitats i les regions veïnes per a formar, des de la Mediterrània, una eurorregió útil per al progrés dels interessos comuns en el marc de les seues competències.»
to:
->''«Catalunya, a través de l'Estat, perteny a la Unió Europea, comparteix els valors i el model de benestar i de progrés europeus i ofereix la seua amistat i col.laboració a les comunitats i les regions veïnes per a formar, des de la Mediterrània, una eurorregió útil per al progrés dels interessos comuns en el marc de les seues competències.»''
Changed lines 291-293 from:
«La Generalitat mantindrà especial relació de cooperació amb les Comunitats Autònomes veïnes que s'incloguen en l'Arc Mediterrani de la Unió Europea.»
to:
->''«La Generalitat mantindrà especial relació de cooperació amb les Comunitats Autònomes veïnes que s'incloguen en l'Arc Mediterrani de la Unió Europea.»''
Changed lines 297-299 from:
[[#ca10back]]«El marc de la llengua catalana, amb Catalunya, el País Valencià i les Illes Balears, se situa en l'arc mediterrani, un dels espais europeus amb major potencial econòmic que, junt a l'eix Rhin-Roine, inclou l'arc mediterrani peninsular : des de Girona fins a Alacant, amb una prolongació potencial que arribaria fins als límits de la seua història cultural : fins a Múrcia i Andalusia oriental [...] Aquest corredor mediterrani [...] té hui per característica el reagrupar el conjunt de les activitats més innovadores i dinàmiques : en el camp de les noves tecnologies, d'oferta d'oci i de desenvolupament turístic, d'equipaments, i d'oferta de mà d'obra poc conflictiva, tot això junt a les seues bones condicions climàtiques, elements que fan pensar en una forta expansió front a la congestió de l'espai central europeu […] És [...] difícil no observar que la via valenciana cap a Europa passa hui per Catalunya[[#ca10|#]].»
to:
->''[[#ca10back]]«El marc de la llengua catalana, amb Catalunya, el País Valencià i les Illes Balears, se situa en l'arc mediterrani, un dels espais europeus amb major potencial econòmic que, junt a l'eix Rhin-Roine, inclou l'arc mediterrani peninsular : des de Girona fins a Alacant, amb una prolongació potencial que arribaria fins als límits de la seua història cultural : fins a Múrcia i Andalusia oriental [...] Aquest corredor mediterrani [...] té hui per característica el reagrupar el conjunt de les activitats més innovadores i dinàmiques : en el camp de les noves tecnologies, d'oferta d'oci i de desenvolupament turístic, d'equipaments, i d'oferta de mà d'obra poc conflictiva, tot això junt a les seues bones condicions climàtiques, elements que fan pensar en una forta expansió front a la congestió de l'espai central europeu […] És [...] difícil no observar que la via valenciana cap a Europa passa hui per Catalunya[[#ca10|#]].»''
August 10, 2008, at 04:33 PM by Dani - 1a edició article
Changed lines 5-6 from:
!"El nou Estatut d'Autonomia Valencià (2006): resolució o perennització d'un conflicte «linguístic» retrògrad?"
to:
!"El nou Estatut d'Autonomia Valencià (2006):\\
resolució o perennització d'un conflicte «linguístic» retrògrad?"
August 10, 2008, at 04:31 PM by Dani - 1a edició article
Added lines 1-336:
%rfloat% (:selectlang:)
%trail% <<|[[Índex]]|>>
(:if userlang ca:)
(:title El nou Estatut d'Autonomia Valencià (2006): resolució o perennització d'un conflicte «linguístic» retrògrad?:)
!"El nou Estatut d'Autonomia Valencià (2006): resolució o perennització d'un conflicte «linguístic» retrògrad?"

!!!!Franck Martin (Universitat de Saint-Étienne)

(Traduït del francès original)

Considerat com al factor més decisiu i rellevant per a definir l'expressió de la «valencianitat», la llengua designada com a «pròpia» de la Comunitat Valenciana, el català de València, la modalitat valenciana de la llengua catalana, és objecte des de fa molts decennis de múltiples maniobres polítiques conegudes com a «conflicte lingüístic valencià». S'enfronten dos tendències majoritàries: els defensors d'una concepció «unitarista» del català, recolzats en el terreny lingüístic pel conjunt de la comunitat científica, lingüistes, sociolingüistes i filòlegs de tota classe, valencians o no, espanyols i internacionals ; i els partidaris d'un secessionisme lingüístic, que aspiren sense descans a un reconeixement d'una «llengua valenciana», «una», «independent» del català, una llengua «autòctona», un valencià de laboratori, «contra-normativitzat» en tant que contrari als treballs de normativització que no obstant són reconeguts per tots els lingüistes, inclosos els valencians, des de 1932. Mentre que els primers són sospitosos i/o acusats als ulls dels segons, no sense violència, de voler sacrificar, si no la cultura, la llengua «pròpia» de la Comunitat Valenciana, en pro d'un pancatalanisme polític, els segons, amb fins electoralistes (la idea ha rebut i continua rebent cert èxit) i/o moguts per un antivalencianisme latent i/o un anticatalanisme primari, que arreplega rancúnies passades o ha estat creat ex nihilo, i després alimentat per cercles d'extrema dreta, intenten enganyar el conjunt de la població respecte a la identitat de la seua llengua «pròpia», procedint amb un sistematisme aplicat, que a voltes incita a voler legitimar les seues reivindicacions, a un revisionisme partidista de la historiografia valenciana, i a una interpretació esperpèntica dels principis fonamentals de la lingüística. Allò que està en joc és important. Correspon, en l'àmbit cultural, polític, econòmic, i fins i tot a nivell de tota la societat, a dos models antagònics : una emancipació pancatalanista de València, la inclusió de la Comunitat Valenciana, en aquest cas el «País Valencià», dins d'un espai més vast, els famosos «Països Catalans», que reagrupen, a més de Catalunya, les Illes Balears i, si cal, la Catalunya francesa ; pel contrari, l'edificació i la consolidació d'un conjunt estrictament valencià, sense cap vincle amb Catalunya, una Comunitat Valenciana, no necessàriament aïllacionista, però orientada més aviat envers Madrid que envers Barcelona.


En aquest marc, es considera fonamental un estudi detingut del nou Estatut d'Autonomia Valencià (2006). Inscrit dins d'un procés nacional atentament dirigit des de Madrid des de 2004 i destinat a substituir el primer Estatut valencià nascut de la Llei Orgànica de juliol de 1982, aquest nou Estatut no té per objectiu o funció estatuir sobre la identitat del valencià. Els treballs realitzats en aquest sentit per diversos lingüistes són legió, tant a l'interior com a l'exterior de la Comunitat[[#ca01|#]]. [[#ca01back]]. Conté no obstant un conjunt de disposicions que permeten aportar alguns elements de resposta als següents interrogants: els secessionistes valencians han aconseguit, a través de les seues accions quotidianes sovint espectaculars, imposar-se en el terreny polític el suficient com per a donar lloc a un text favorable a les seues reivindicacions ? En cas que així fóra, aquest nou Estatut, que està destinat a regir el funcionament polític de la Comunitat Valenciana durant molts anys, deuria ser considerat amb un immens pessimisme. Seria un signe precursor si no d'un enconament, si més no d'una perpetuació d'un conflicte que, al final, sols té de «lingüístic» el nom. En sentit invers, aquesta reforma estatutària, ¿és capaç, a través dels seus enunciats i pel tractament que atorga a la llengua «pròpia» de posar un fi a aquest conflicte que dura ja massa anys ? Sense cap renúncia a la singularitat del català de València (aquesta no és la qüestió), ¿ofereix les condicions necessàries per a una resolució durable, fins i tot definitiva, del conflicte? Siguen els que siguen els termes utilitzats en el text, l'anàlisi dels quals proposem tot seguit, in situ el grau d'adscripció de la població al seu territori romandrà sens dubte sense canvis. Està en joc, en un pla sociolingüístic l'èxit de la política de normalització de la llengua «pròpia», de la projecció en territori valencià del català de València i, en conseqüència, el lloc que ocuparà i la importància que tindrà la Comunitat Valenciana en l'Europa cultural, econòmica i política del demà.


El nou Estatut d'Autonomia de la Comunitat Valenciana se singularitza per un preàmbul amb una extensió inhabitual en un text estatutari: tres-centes dos línies contra deu sols en la versió de 1982 (a Catalunya, en la mateixa disposició, la diferència és menor: seixanta-dos línies en 2006 front a quaranta en la versió de 1979). Aquesta singularitat respon sens dubte a una necessitat de transparència política, d'explicitació didàctica de les gestions autonòmiques. És també un reflex de la dificultat dels valencians per a entendre's respecte a un text, precisament degut al «conflicte lingüístic» d'aquests darrers anys, a les múltiples qüestions identitàries suscitades.


El to ve donat a les primeres línies. Exercici d'equilibrista, ja que esmenta, amb el risc de semblar abstrús, les dos principals denominacions de la regió («Regne de València», volguda pels secessionistes front a «País Valencià», sostinguda pels que defensen la unitat lingüística, podent ser considerat el «País Valencià» com a un dels «Països Catalans»), aquest enunciat és una còpia, en passat, del preàmbul de l'Estatut de 1982. Podem mesurar així l'absència de consens a través d'aquests vint-i-quatre darrers anys. Presentim també una continuació, una perennització del conflicte:


«Aprovada la Constitució Espanyola fou, en el seu marc, on la tradició valenciana provinent de l'històric Regne de València es trobà amb la concepció moderna del País Valencià i donà origen a l'autonomia valenciana, com a integradora dels dos corrents d'opinió que emmarquen tot allò que és valencià en un concepte cultural propi en l'estricte marc geogràfic que abasta.»


Després d'un record de certes etapes clau del procés autonòmic (preautonomia valenciana, creació del Consell del País Valencià, aprovació de la Constitució espanyola de 1978 i adopció de l'Estatut de Autonomia de 1982, per una via intermèdia –per a gran perjudici dels nacionalistes- entre la via 151, presa per les «Nacionalitats Històriques» d'Espanya, i la via 143, més clàssica i general al conjunt del país), el legislador justifica després la utilitat de la reforma estatutària :


«Han passat més de vint-i-dos anys des de l'aprovació del nostre Estatut i és el moment de fer una reforma necessària. És necessària perquè adaptar el nostre Estatut a la realitat actual de la Comunitat Valenciana és millorar la qualitat de vida de les valencianes i dels valencians als nous temps…»


Confirmada per les noves realitats socials, polítiques, econòmiques i tecnològiques de la Comunitat, i per l'obertura d'Espanya a la Unió Europea, a aquesta justificació li segueix immediatament un llarg desenvolupament, dedicat enterament a la llengua «pròpia» de València. En el fons, la intenció és lloable, en especial si es pren un punt de vista favorable al procés de normalització lingüística. A més de la cooficialitat de les dos llengües, castellà i valencià, sembla voler assegurar-se l'equilingüisme, la paritat en l'habitus linguístic:


«També es defineix la llengua valenciana com a pròpia de la Comunitat Valenciana i l'idioma valencià, junt al castellà, els dos idiomes oficials.»


És més, la continuació de l'enunciat indica una elecció preferencial pel valencià:


«[…] es ressenya en l'idioma valencià el nom de totes les institucions valencianes perquè siguen utilitzades així, tant quan s'escriga o es parle en valencià com en castellà […] S'incorporen a l'Estatut totes aquelles institucions de la Generalitat que es crearen després de la seua aprovació. S'anomenen en valencià totes elles…»


Formalment, ressorgeix no obstant l'eterna qüestió de la denominació, temàtica central del «conflicte linguístic valencià». El fet que un document tan oficial com un Estatut d'Autonomia associe, como sembla més amunt, els substantius «llengua» i «idioma» (l'ús dels dos termes està hui indiferenciat, a València i a tota Espanya, en els textos estatutaris, de Catalunya, de Galícia, i del País Basc, i a la pràctica) a l'adjectiu «valencià» és un xec en blanc als secessionistes. Des de l'inici de la transició espanyola, aquests darrers no han cessat de referir-se a l'existència d'aquesta denominació de la llengua «pròpia» de la Comunitat valenciana en diversos documents històrics[[#ca02|#]][[#ca02back]] per a deduir, de manera peremptòria, una «independència» del valencià i, per als més audaços, una superioritat d'una «llengua valenciana» respecte a una «llengua catalana», tot relegant aquesta darrera de manera despectiva, en el millor dels casos, al rang de «dialecte» de la primera. Com imaginar en tal context que les tensions es dissipen, i que cessen els enfrontaments i querelles intestines, dels quals la Comunitat Valenciana sembla tenir el secret? En el futur, els més acèrrims defensors d'una «independència» o «autoctonia» del valencià es referiran amb plaer a l'Estatut de 2006 per a estintolar les seues argumentacions, per a defensar una partició de la llengua catalana.


Basat en la noció de «Nacionalitat Històrica», el següent extracte s'inscriu dins d'una lògica d'afirmació identitària més forta que en el passat :


«Igualment, és motiu d'aquesta reforma el reconeixement de la Comunitat Valenciana, com a Nacionalitat Històrica per les seues arrels històriques, per la seua personalitat diferenciada, per la seua llengua i cultura i pel seu Dret Civil Foral.»


El substantiu «Nacionalitat» figurava ja en l'article 1 de l'Estatut de 1982. No obstant, no estava directament associat a la Comunitat Valenciana:


«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la indissoluble unitat de la nació espanyola, com a expressió de la seua identitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució reconeix a tota nacionalitat…»


València aspira així, en el present, a un reconeixement dels seus particularismes suficientement explícit com per a permetre-li accedir al rang de «Nacionalitat Històrica», al mateix nivell que Galícia, el País Basc i Catalunya, si més no segons deia l'Estatut de 1979 ja que, en la versió de 2006, seguint aquesta línia, declinant l'ús dels vocables «Nació» i «País», la formulació catalana mostra una forta radicalització :


«La Nació catalana ha vingut realitzant-se en el curs del temps […] mouen aquest Estatut l'aspiració, el projecte i el somni d'una Catalunya sense cap tipus d'obstacles a la lliure i plena interdependència que una nació necessita avui […] Catalunya és un País ric en territoris i gent […] Catalunya és una Nació.»


El legislador valencià reitera després la formulació «llengua valenciana», defensada pels secessionistes :


«Pretén també aquesta reforma l'impuls i desenvolupament del Dret Civil Foral Valencià aplicable, del coneixement i ús de la llengua valenciana, de la cultura pròpia i singular del nostre poble, dels seus costums i tradicions. Per això el desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat […] procurarà la recuperació dels continguts dels Furs del Regne de València, abolits per la promulgació del Decret de 29 de juny de 1707.»


Més enllà d'aquesta menció de la denominació secessionista de la llengua «pròpia», d'aquest enunciat es poden destacar dos coses. La referència explícita al Decret de «Nova Planta», veritable ferida en l'aprehensió de l'espai identitari valencià per als més nacionalistes, demostra la vinculació dels autors de la reforma estatutària a un dels principals trets diferencials valencians, un dels principals distintius de la «valencianitat», el Dret Civil Foral valencià[[#ca03|#]].[[#ca03back]] El segon element notable és la desaparició de l'adjectiu «històric» davant de «Regne de València». Terme segurament anacrònic (si cal inscriure València hui dins d'un Regne, es tracta per suposat, en aquest cas, exclusivament del Regne d'Espanya), aquesta manera de denominar la Comunitat valenciana, «Regne de València», és un nou exemple de la influència dels secessionistes. En la seua obsessió de desmarcar-se el més possible de Catalunya, a aquests darrers els agrada referir-se al «Regne de València», per a palesar una pseudo-superioritat de València sobre Catalunya, car aquesta darrera no ha assolit mai al llarg de la seua història, diuen ells, superar la categoria de «Comtat».


El preàmbul del nou Estatut valencià termina per fi amb una presentació succinta dels deu Títols del text (81 articles front a 61 en 1982), de les quatre disposicions addicionals, de les cinc disposicions transitòries, de la disposició derogatòria i de la disposició final. Aquesta presentació li permet al legislador procedir a una darrera referència al particularisme valencià, una afirmació identitària més forta que mai, basada de nou en una determinació de recuperar els tradicionals «Furs» :


«En el Títol I s'incorpora en l'article primer que la Comunitat Valenciana és una comunitat diferenciada com a nacionalitat històrica, així com l'assumpció dels valors de la Unió Europea ; en el nou article 7 s'incorpora un punt referit a la recuperació dels Furs del Regne de València que siguen aplicables en plena harmonia amb la Constitució.»


Abans inclús d'una lectura atenta del nucli de l'Estatut, l'anàlisi del preàmbul d'aquesta reforma convida doncs a pressentir dos tendències importants : una radicalització de les reivindicacions nacionalistes valencianes, tot seguint el camí de la via oberta per Catalunya; i un segell secessionista de la qual als valencians els costarà separar-se, si ella es confirma en els articles següents, sobretot, després de l'entrada en vigor de l'Estatut.


Interessem-nos ara pels articles 1, 2, 4, 6 i 7 del Títol I, que fan referència a la «Comunitat valenciana», pels articles 9 i 12 del Títol II, dedicat als «Drets dels Valencians i les Valencianes», pels articles 29, 35 i 41 del Títol III, que tracten de la «Generalitat», pels articles 57 i 58 del Títol IV, relatiu a les «Competències comunitàries», i per l'article 59 del Títol V, dedicat a les «Relacions de la Comunitat valenciana amb l'Estat i les altres Comunitats Autònomes.» A primera vista, l'article 1 sembla idèntic a l'article 1 de 1982. Cal notar no obstant la desaparició de l'adjectiu «indissoluble» davant d'«unitat de la Nació espanyola», un altre indicador d'allò que alguns anomenen un desmantellament político-territorial anunciat d'Espanya :


«El poble valencià, històricament organitzat com a Regne de València, es constitueix en Comunitat Autònoma, dins de la unitat de la nació espanyola…»


D'altra banda, com ho anunciava el preàmbul, en contrast amb el text de 1982, la substitució de l'adjectiu «històrica» per «diferenciada» després del vocable «identitat» permet un darrer canvi major encara, l'associació de dos termes reivindicats pels nacionalistes valencians : «Nacionalitat Històrica» :


«El poble valencià […] es constitueix en Comunitat Autònoma […] com a expressió de la seua identitat diferenciada com a nacionalitat històrica i en l'exercici del dret d'autogovern que la Constitució Espanyola reconeix a tota nacionalitat, amb la denominació de Comunitat Valenciana…»


Mentre Espanya cessa de ser reconeguda com a una «Nació amb una unitat indissoluble», mentre Catalunya es converteix en una «Nació» de ple dret, València s'atorga així l'estatus de «Nacionalitat Històrica».


Encara que siga idèntic al de 1982, l'article 2 mereix, per la seua banda, una anàlisi precisa, respecte al seu homòleg català en aquest cas. Mentre que el text valencià sembla immutable en termes de delimitació del territori («El territori de la Comunitat Valenciana comprén el dels municipis integrats en les províncies d'Alacant, Castelló i València.»), el text català de 2006 indica al seu article 9 :


«El territori de Catalunya és el que correspon als límits geogràfics i administratius de la Generalitat en el moment de l'entrada en vigor del present Estatut.»


Sembla clar, doncs : Catalunya no exclou la possibilitat d'estendre, un dia, els límits del seu territori, de posicionar-se en el centre i sobretot al capdavant d'un conjunt més vast del qual no es diu el nom, els «Països catalans», reivindicació formulada des del principi del segle XX, com ho demostren aquests mots del nacionalista català Antoni Rovira i Virgili, precisament basats en el fet de compartir una mateixa llengua «pròpia» :


[[#ca04back]]«[...] units pel seu origen comú, por la seua història comuna i pel seu llenguatge comú, els Catalans, els Valencians, els Mallorquins, els Rossellonesos són un mateix poble, una nació única […] I avui, a Catalunya, no es diu ja més Valencians i Mallorquins, sinó Catalans de València i Catalans de Mallorca […] Les Illes Balears són la Catalunya insular, de la mateixa manera que el Principat i el Regne de València són la Catalunya peninsular, i que el departament francès dels Pirineus Orientals és la Catalunya ultra-pirenaica[[#ca04|#]].»


En el seu afany de desmarcar-se de Madrid, Catalunya dóna mostres així d'un apetit que absorbeix potser massa ràpidament la frontera de les autonomies veïnes, cosa que no deixa de provocar com a contrapartida una radicalització de les posicions secessionistes valencianes.


Encara dins del Títol I, l'article 4 tracta de la delicada qüestió de la Simbologia valenciana, temàtica que ens situa en el centre del «conflicte lingüístic valencià», i que ocupa massa sovint el centre de l'escena política. De manera esquemàtica, mentre que els valencians que reconeixen la «catalanitat» moltes voltes demostrada de la llengua «pròpia» de València s'apleguen darrera de la «Quatribarrada», ensenya amb quatre barres anomenades «catalanes» inicialment presa dins de l'antic Regne de València per Jaume I, els secessionistes es mobilitzen darrera de la «Senyera» dotada d'una franja blava en un dels quatre costats com a signe d'afirmació identitària circumscrit únicament a la Comunitat valenciana. Amb la finalitat de posar un fi a les múltiples friccions suscitades per la qüestió i, per tant, de desbloquejar el procés d'autonomització, posat seriosament en perill pels secessionistes de l'època (els més virulents formaven i formen part del «blaverisme», derivat de l'adjectiu «blau» en referència al color distintiu de l'ensenya de la Comunitat)[[#ca05|#]][[#ca05back]], la classe política local es pronuncià, en 1982, a favor de la «Senyera». La reforma estatutària de 2006 ratifica així doncs aquesta concessió feta, en el seu dia, als secessionistes :


«1. La Bandera de la Comunitat Valenciana és la tradicional Senyera composada per quatre barres roges sobre fons groc, coronades sobre franja blava junt a l'asta.»


Un segon apartat recorda no obstant que el conflicte no està de cap manera conclòs. Si el text de 1982 s'havia destacat en favor de la bandera que defensaven els secessionistes, es planteja ara la qüestió del blasó, dels escuts d'armes propis de la regió, preludi d'altres debats, d'altres altercats, d'altres violències :


«2. Una Llei de Les Corts determinarà la simbologia heràldica pròpia de la Comunitat Valenciana que integra les tres províncies de Castelló, València i Alacant.»


Segueix l'article 6 dedicat enterament a la llengua «pròpia». Apareix primer una voluntat de definir el valencià, definició si més no elíptica no obstant ja que, dins de la lògica del text de 1982, en cap moment el nou Estatut explicita la seua «catalanitat» :


«La llengua pròpia de la Comunitat Valenciana és el valencià.»


Estem lluny, molt lluny, de la legibilitat i de la correcció de l'Estatut d'Autonomia de les Illes Balears donat que, des de 1983, aquest especificava :


[[#ca06back]]«La llengua catalana, pròpia de les Illes Balears, tindrà, junt amb la castellana, el caràcter d'idioma oficial i tots tenen el dret de conèixer-la i utilitzar-la[[#ca06|#]].»


El segon apartat és un nou reflex de la pressió, amb èxit en aquest cas, dels secessionistes. Si el text dóna d'entrada la impressió d'una major atenció al valencià, en ser el castellà «relegat» a la llengua de l'Estat, els partidaris del secessionisme han aconseguit, després de llargs i tumultuosos debats, imposar, una vegada més, la denominació «idioma valencià» :


«2. L'idioma valencià és l'oficial a la Comunitat Valenciana, a l'igual que ho és el castellà, que és l'idioma oficial de l'Estat.»


Per fi, sota la pressió aquesta vegada sí, dels més ardents defensors del procés de normalització, el final d'aquest segon apartat és més complet que la versió de 1982 :


«Tots tenen dret a conèixer-los i a usar-los i a rebre l'ensenyament del, i en, idioma valencià.»


En raó d'una nova menció del terme «idioma valencià», se'ns planteja així amb agudesa extrema la següent qüestió : a quin valencià es refereix el text? ¿La modalitat valenciana de la llengua catalana, el català de València, o a allò que la reforma estatutària presenta com a «llengua valenciana», una llengua totalment diferent al català, probablement «contra-normativitzada», que no es correspon amb cap realitat científica ?


L'apartat 3 és una reiteració del text de 1982. Subratlla, i així doncs recorda ací, vint-i-quatre anys més tard, un dels deures de la «Generalitat» respecte a la llengua «pròpia» :


«3. La Generalitat garantirà l'ús normal i oficial de les dos llengües, i prendrà les mesures necessàries per a assegurar el seu coneixement.»


Tres textos importants, propis de València, han seguit i desenvolupat aquesta formulació de 1982 : la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià de 23 de novembre de 1983, la més important de totes en raó del seu caràcter legal, el Pla Triennal per a la Promoció de l'Ús del Valencià a la Comunitat Valenciana (1990-1993), i el Pla General de Promoció de l'Ús del Valencià (1994-1999). Acompanyats de múltiples iniciatives, especialment en matèria d'educació, aquests tres textos han permès nombrosos progressos : en termes de competències, la comprensió i el domini oral i escrit de la llengua «pròpia» han millorat, especialment entre els més joves, a la «zona de predomini valencianòfon», i en certes localitats de la «zona de predomini castellanòfon» ; en termes de pràctica, per a sectors sencers d'activitats, existeix hui una major propensió de les estructures econòmiques, socials i culturals, a utilitzar la llengua «pròpia» quotidianament, de tal manera que, en el sector educatiu, de l'administració autonòmica i de l'edició, s'ha pogut posar un fre al procés de depreciació que ha vingut patint durant anys la llengua «pròpia». No obstant, persisteixen nombroses insuficiències, en diversos sectors d'activitats, en el món empresarial, o en el de la comunicació per exemple. Per fi, certes parts del territori, tot i que històricament «valencianòfones» han escapat a aquesta regla quant a la llengua, per exemple en certes localitats de la província d'Alacant, cosa que ens convida a conclure sense cap ambigüitat el següent : una normalització lingüística plena i sencera segueix sent, a escala comunitària, una veritable quimera i, front a un ús encara diglòssic del valencià, el record en 2006 de l'article estatutari de 1982 és una imperiosa necessitat.


Segueixen els apartats 4, 5, 6 i 7, transcripcions quasi fidels de la versió de 1982, la qual cosa de nou ens indica les insuficiències del passat en les tasques de normalització, el camí que encara resta per recórrer i la multiplicitat de compromissos que calen per a conduir tal procés :


«4. Ningú no podrà ser discriminat por raó de la seua llengua. 5. S'atorgarà especial protecció i respecte a la recuperació del valencià. 6. La llei establirà els criteris d'aplicació de la llengua pròpia en l'Administració i l'ensenyament. 7. Es delimitaran per llei els territoris on predomine l'ús d'una i altra llengua, així com els que puguen ser exceptuats de l'ensenyament i de l'ús de la llengua pròpia de la Comunitat Valenciana.»


Aquest darrer punt palesa l'especificitat i, en conseqüència, la complexitat de la política lingüística valenciana, més enllà del conflicte que oposa els unitaristes i els secessionistes. Contràriament a Catalunya, que pot ser definida com a «catalanòfona» en tot el seu territori, una part de l'actual Comunitat no ha estat, en cap moment de la seua història, d'ençà de l'arribada de Jaume I, «valencianòfona». La classe política té doncs per dura missió, en lloc d'alimentar un conflicte, compondre i conduir una política respectuosa dels dos principals components comunitaris, essent cadascú idènticament dipositari dels principals trets diferencials de la Comunitat. Una equació difícil de resoldre, que explica sens dubte allò que alguns anomenen la pusil.lanimitat de la política de normalització lingüística valenciana respecte a la de Catalunya, ja que l'Estatut d'Autonomia català de 2005 precisa sense matisos:


«La llengua pròpia de Catalunya és el català. Com a tal, el català és la llengua d'ús normal i preferent de totes les administracions públiques i dels mitjans de comunicació públics a Catalunya, i és també la llengua normalment utilitzada com a vehiclar i d'aprenentatge a la ensenyament […] El català és la llengua oficial de Catalunya.»


I afegeix, com si es tractara d'una concessió:


«També ho és el castellà, que és la llengua oficial de l'Estat espanyol.»


Per fi, més enllà inclús de l'esfera catalana stricto sensu, el text català indica :


«Els ciutadans de Catalunya tenen el dret a relacionar-se per escrit en català amb els òrgans consitucionals i amb els òrgans jurisdiccionals d'àmbit estatal […] Aquestes institucions deuen atendre i deuen tramitar els escrits presentats en català, i no poden exigir a la persona interessada la traducció al castellà […] Les polítiques de foment del català deuen estendre's al conjunt de l'Estat, a la Unió Europea i a la resta del món.»


En raó de la singularitat de la seua configuració sociolingüística, en cap cas, la Comunitat valenciana pot reproduir una política lingüística tan dràstica, per no dir lingüicida i glotòfaga, respecte al castellà. Més enllà de la dialèctica «Comunitat valenciana/Espanya», això equivaldria a desconsiderar una franja sencera de la població valenciana i produiria amb el temps un procés ja perceptible in situ : el fet d'atorgar a la població exclusivament «castellanòfona» un grau inferior de «valencianitat», una «minusvalencianitat». Tenint present la política lingüística realitzada sota el franquisme, aquesta orientació revela un gir singular de la història. Però no per això és menys perniciosa, car és discriminatòria.


Per fi, el darrer apartat de l'article 6 del text valencià, en fi, és la concretització de múltiples debats, sovint violents, al llarg d'aquests vint-i-quatre darrers anys, la creació i la institucionalització d'una sola i única entitat encarregada de la normativització lingüística, la codificació acadèmica de la llengua «pròpia» de València, «l'Acadèmia Valenciana de la Llengua». A primera vista, aquesta iniciativa pot semblar lloable i saludable. Sols una institució sòlida, al marge de tota querella «pseudo-política» pot contrarrestar els múltiples projectes més o menys estrafolaris de «contra-normativització»[[#ca07|#]][[#ca07back]]. D'altra banda, en el moment de la seua creació en 1998, la denominació final fou precisament «Acadèmia Valenciana de la Llengua», en lloc d'«Acadèmia de la Llengua Valenciana». Per fi, els primers Acadèmics definiren la institució en aquests termes :

[[#ca08back]]«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua és una institució de caràcter públic creada per la Generalitat Valenciana i adscrita a Presidència. Té per objecte determinar i elaborar la normativa lingüística del valencià, però no perquè la nostra llengua no tinga tal normativa. Ben al contrari. El seu procés de normativització va cristal·litzar fa ara set dècades per mitjà de l'acord ortogràfic denominat Normes de Castelló, un fet històric que va constituir llavors un consens necessari[[#ca08|#]].»

No obstant, tal iniciativa, ¿no implica el risc de conduir, a cert terme, a una partició lenta però irrevocable de la llengua catalana, ja que aquesta Acadèmia està ara definida de forma oficial en termes secessionistes, ja que es fa esment en el nou Estatut de l'existència d'una «llengua valenciana» ? :


«8. L'Acadèmia Valenciana de la Llengua es la Institució Normativa de l'idioma valencià.»


L'article 7 confirma, d'altra banda, la determinació dels valencians a recuperar els seus tradicionals «Furs», altre exemple d'una radicalització del nacionalisme valencià :


«El desenvolupament legislatiu de les competències de la Generalitat procurarà la recuperació dels continguts corresponents dels Furs de l'històric Regne de València…»


L'article 9 exposa, d'altra banda, la possibilitat oferida als valencians de relacionar-se en la seua llengua «pròpia» amb l'Administració autonòmica, la qual cosa –tenint present la configuració sociolingüística citada anteriorment- no deixa de suscitar alguns interrogants. Inscrita dins del marc del procés de normalització, aquesta mesura implica, com a contrapartida, una obligació per a tot funcionari de la Comunitat autònoma, encara que siga autènticament valencià I provinent d'una «zona de predomini castellanòfon», de dominar una llengua que, no obstant, no li és «pròpia» :


«[…] els ciutadans valencians tindran dret a adreçar-se a l'Administració de la Comunitat Valenciana en qualsevol de les seues dos llengües oficials i a rebre resposta en la mateixa llengua.»


Al seu article 12, el Títol II insisteix per fi una volta més en la diversitat cultural de la Comunitat valenciana, diversitat directament vinculada a la cohabitació de les dos llengües :


«La Generalitat vetllarà per la protecció i defensa de la identitat i els valors i interessos del Poble Valencià i el respecte a la diversitat cultural de la Comunitat Valenciana i del seu patrimoni històric.»


Dins del Títol III, tres disposicions fan referència a la llengua «pròpia» i susciten una atenció particular. L'article 29 confirma l'opció dels valencians per un estatus de cooficialitat i un tractament igualitari de les dos llengües :


«Totes les normes, disposicions i actes emanats del Consell, que per la seua naturalesa ho exigisquen, seran publicats al Diari Oficial de la Generalitat en les dos llengües oficials.»


Aquesta opció es reitera a l'article 35, quasi idèntic en el seu inici a la versió de 1982, completat després per una disposició que especifica que, per al nomenament del personal de l'Administració de Justícia :


«[…], es tindrà en compte la seua especialització en el Dret civil foral valencià i el coneixement de l'idioma valencià.»


L'article 41 tracta de nou per fi de «l'Acadèmia Valenciana de la Llengua.» Podem notar d'entrada l'afany en voler prohibir l'emergència i la cohabitació de diverses codificacions de la llengua «pròpia». És hora ja, i en això tots semblen estar d'acord, de posar fi a la confusió circundant :


«La normativa lingüística de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua serà d'aplicació obligatòria en totes les administracions públiques de la Comunitat Valenciana.»


Però, podem percebre també el pes del secessionisme valencià mitjançant un enèssim recurs a la denominació «llengua valenciana» :


«L'Acadèmia Valenciana de la Llengua, institució de la Generalitat de caràcter públic, té per funció determinar i elaborar, en el seu cas, la normativa lingüística de l'idioma valencià.»


Una nova llei s'ocuparà del nomenament dels pròxims Acadèmics :


«Quant al procediment del nomenament dels seus membres, funcions, facultats, estatut i duració del mandat, caldrà ajustar-se a allò que dispose la Llei de Les Corts que ho regule.»


Dintre d'un marc tan singularment definit, ¿quin tipus de relacions van a poder mantenir els «Acadèmics» valencians d'ara en avant amb els membres de l'«Institut d'Estudis Catalans», els quals continuaran evidentement encarregant-se de la «normativització» de la llengua catalana en la resta de l'àmbit «catalanòfon» ? En la mesura que ells s'encarregaran d'ara en avant de codificar, no les singularitats valencianes de la llengua catalana, sinó una «llengua valenciana» que, segons l'opinió de tots els lingüistes, no té cap realitat, una resolució durable del conflicte valencià sembla prou il.lusòria.


Interessem-nos ara per l'article 57 del Títol IV. La presència en si d'aquest article en la reforma estatutària de 2006 ens posa de nou enfront de la qüestió de la simbologia valenciana dins del reconeixement de la Comunitat com a «Nacionalitat Històrica». Més enllà de l'adopció d'una bandera específica, els valencians han aprofitat els vint-i-quatre anys anteriors per a entendre's, per una vegada ho aconsegueixen, respecte a un edifici susceptible de cristalitzar les aspiracions nacionalistes de la població :


«El Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna és temple espiritual, històric i cultural de l'antic Regne de València, i és, igualment, símbol de la grandesa del Poble Valencià reconegut com a Nacionalitat Històrica. La Generalitat recuperarà, restaurarà i conservarà el monestir, i protegirà el seu entorn paisatgístic. Una Llei de Les Corts determinarà el destí i utilització del Reial Monestir de Santa Maria de la Valldigna com a punt de trobada de tots els valencians, i com a centre d'investigació i estudi per a recuperar la història de la Comunitat Valenciana.»


Observarem, en aquest enunciat, l'ús reiterat de la denominació «Nacionalitat Històrica», altre exemple de la determinació dels valencians a prendre's la revenja respecte al tractament atorgat per Madrid en el moment de l'autonomització del territori (una via intermitja entre la via 151 i la via 143 prevista per la Constitució de 1978). Des d'un punt de vista sociològic, podem també interrogar-nos sobre aquest camí, si no paradoxal, sí singular, que segueixen algunes societats : al mateix temps que es produeix un procés de mundialització, que concerneix i/o afecta segons el cas a cada grup comunitari, s'operen ací i allà diversos replegaments identitaris que semblen convocar el passat més freqüentment que interrogar-se sobre el seu futur per a trobar referents identitaris, punts de referència més o menys autèntics, però considerats útils i necessaris, ja que són susceptibles de garantir, en el futur, a les comunitats afectades, cohesió i solidesa.


L'article 58 del Títol IV respon, per la seua banda, a una voluntat més explícita que en el passat de dinamitzar el procés de normalització lingüística :


«Els Notaris deuran garantir l'ús del valencià en l'exercici de la seua funció en l'àmbit de la Comunitat Valenciana de conformitat amb les normes del present Estatut. Igualment garantiran l'aplicació del dret civil foral valencià que deuran conèixer.»


L'article 59 del Títol V per fi pren tot el seu sentit a la llum de certs enunciats de l'Estatut d'Autonomia català. Ja en 1979, el text català es recolzava en el fet de compartir una mateixa llengua «pròpia» per a considerar diverses accions de cooperació :


[[#ca09back]]«Per ser el català patrimoni d'altres territoris i comunitats, a més dels vincles i correspondència que mantinguen les institucions acadèmiques i culturals, la Generalitat podrà sol.licitar del Govern que presente i celebre, en el seu cas, a les Corts Generals, per a la seua autorització, els tractats o convenis que permeten l'establiment de relacions culturals amb els Estats on s'integren o resideixen aquells territoris i comunitats[[#ca09|#]].»


Hui dia, l'enunciat català és més explícit encara, ja que al seu article 6 posa en evidència una evolució digna de ser destacada, entre «poder» i «deure» :


«La Generalitat deu promoure la comunicació i la cooperació amb la resta de comunitats i la resta de territoris que comparteixen patrimoni lingüístic amb Catalunya. A tals efectes, la Generalitat i l'Estat, segons corresponga, poden subscriure convenis, tractats i altres mecanismes de col.laboració per a la promoció i la difusió exterior del català.»


És més, aquesta primera disposició catalana està seguida d'altre article dedicat sencerament a la mateixa qüestió, i que sobrepassa els límits estrictes del territori espanyol :


«La Generalitat deu promoure la comunicació, l'intercanvi cultural i la cooperació amb les comunitats i els territoris, pertanyents o no l'Estat espanyol, que tinguen vincles històrics, lingüístics i culturals amb Catalunya…»


La idea de crear un vast conjunt, una gran Catalunya de la qual, de nou, no es diu el nom, està en la ment de tots, i aquesta idea no se'ls escaparà tampoc als valencians, unitaristes i secessionistes. Aquesta idea està reforçada a l'article següent, on es parla d'un conjunt hàbilment denominat «eurorregió» :


«Catalunya, a través de l'Estat, perteny a la Unió Europea, comparteix els valors i el model de benestar i de progrés europeus i ofereix la seua amistat i col.laboració a les comunitats i les regions veïnes per a formar, des de la Mediterrània, una eurorregió útil per al progrés dels interessos comuns en el marc de les seues competències.»


En el text valencià, si es pot dir que es pren en consideració la idea de cooperació entre diverses autonomies, en cap moment es parla de compartir una sola i idèntica llengua «pròpia». Podem notar, sí que es de veres, un avanç envers un procés de regionalització. No obstant, l'enunciat continua essent general i cal inscriure'l en el marc del «principi de solidaritat» de la Constitució de 1978 :


«La Generalitat mantindrà especial relació de cooperació amb les Comunitats Autònomes veïnes que s'incloguen en l'Arc Mediterrani de la Unió Europea.»


En realitat, la Comunitat valenciana demostra simplement, a través d'aquest article, haver captat la dimensió econòmica de la situació. Ja que, és un fet hui reconegut per tots, subratllat des de 1993 pel sociòleg valencià, Rafael Lluís Ninyoles Monllor :


[[#ca10back]]«El marc de la llengua catalana, amb Catalunya, el País Valencià i les Illes Balears, se situa en l'arc mediterrani, un dels espais europeus amb major potencial econòmic que, junt a l'eix Rhin-Roine, inclou l'arc mediterrani peninsular : des de Girona fins a Alacant, amb una prolongació potencial que arribaria fins als límits de la seua història cultural : fins a Múrcia i Andalusia oriental [...] Aquest corredor mediterrani [...] té hui per característica el reagrupar el conjunt de les activitats més innovadores i dinàmiques : en el camp de les noves tecnologies, d'oferta d'oci i de desenvolupament turístic, d'equipaments, i d'oferta de mà d'obra poc conflictiva, tot això junt a les seues bones condicions climàtiques, elements que fan pensar en una forta expansió front a la congestió de l'espai central europeu […] És [...] difícil no observar que la via valenciana cap a Europa passa hui per Catalunya[[#ca10|#]].»


En conclusió, el nostre estudi de la reforma estatutària de la Comunitat valenciana ens convida a destacar dos punts essencials. El primer és una accentuació manifesta de les reivindicacions nacionalistes. Aquest text es desmarca no obstant de la radicalitat del seu homòleg català, tant en matèria de denominació del territori com en política de normalització de la llengua «pròpia». No obstant, en atorgar-se oficialment el rang de «Nacionalitat Històrica», en reivindicar de manera també explícita la recuperació del règim Foral, en aferrar-se, sense resignar-se, al recurs als símbols i (i això és una gran novetat), en optar per la institucionalització del Monestir de Santa Maria de la Valldigna com a «temple espiritual, històric i cultural de l'antic Regne de València, símbol de la grandesa del Poble Valencià reconegut com a Nacionalitat Històrica», la Comunitat valenciana es mostra determinada a no romandre al marge del procés d'afirmació dels nacionalismes perifèrics espanyols més reivindicatius.

Com a segon element notable, el nou Estatut d'Autonomia està ple de formulacions favorables als secessionistes. Aquesta observació és, en la nostra opinió, preocupant. Això manifiesta una tornada al període preautonòmic, ja que les concessions fetes als secessionistes en l'Estatut de 1982 eren menors. En cap moment apareixia la denominació «llengua valenciana», i tampoc no es feia referència a una «Acadèmia Valenciana de la Llengua», susceptible de donar lloc a una «autoctonització» de la llengua «pròpia». Què hem de pensar de tal orientació, de tal deriva ? Ignorar-la oficialitzaria molt ràpid el reconeixement d'una llengua de laboratori totalment artificial, el més allunyada possible del català. Convé més aviat cridar l'atenció sobre les motivacions reals dels més fanàtics defensors de la causa secessionista, de manera que es puga denunciar-les i combatre-les millor : un antivalencianisme latent i/o un anticatalanisme primari.


El primer element és fàcilment perceptible, la majoria dels seus militants s'expressen quasi exclusivament en castellà, i reconeixen a voltes inclús, off the record evidentment, que no dominen la llengua «pròpia» per la qual ells diuen que lluiten quotidianament. Cal doncs no equivocar-se : beneficiant-se del suport dels mitjans de comunicació més moderns, les operacions de «contra-normativització» estan sovint concebudes amb el sol i únic objectiu de reduir el valencià a quelcom superficial, de marginalitzar-lo, de folkloritzar-lo, de reduir-lo a activitats «falleres», de relegar aquest element diacrític de la «valencianitat» a una cultura de baixa categoria, populista, aborigen i exòtica. Quant a l'anticatalanisme valencià, nascut de diverses rancúnies passades, inherents a les relacions històriques entre Catalunya i València, fenomen clàssic entre dos entitats veïnes, està alimentat per diversos mitjans d'extrema dreta, d'ideologia racista i de to feixista, coneguda amb el nom de «blaverisme», i que ha trobat, entrant en el terreny lingüístic, un excel.lent medi per a sadollar diversos ressentiments, un exutori a una desconsideració, en alguns aspectes, esquizofrènica i paranoica de tot referent identitari estrictament català. Aquest ressentiment es manifesta in situ a través de múltiples enfrontaments, diverses violències adreçades a tota representació catalana en territori valencià. Té igualment por blanc privilegiat un subjecte endogen, la majoria dels valencians partidaris de la unitat lingüística. No posant en dubte en cap cas les singularitats del català de València, aquests darrers són percebuts, com a l'època de Manuel Sanchis Guarner, com a una quinta columna, un cavall de Troia enviat des de Barcelona per a assegurar millor una nova «re-Reconquesta» del territori valencià, i anihilar tota manifestació de la «valencianitat.»


En aquest sentit, i tenint present les formulacions d'ara en avant inscrites de manera totalment oficial, per no dir definitiva, en el nou Estatut, hem de mostrar la major prudència : el «conflicte lingüístic valencià», que sols té de lingüístic el nom, sembla tenir encara molt de futur. Els seus principals artífexs poden des d'ara estar orgullosos d'un text que, a cert terme, mitjançat el subterfugi d'un reconeixement d'una llengua, si no «independent», «altra» que el català, podria obligar a replantejar tant la projecció de la llengua «pròpia» en territori valencià com la posició i el paper, en matèria de cultura com a mínim, de València dins d'un espai més vast, l'espai mediterrani, espai clau en l'Europa del demà.

%warning% 2008 © '''Franck Martin'''. Aquest material està protegit explícitament de qualsevol ús, còpia i redistribució. Per a la present reproducció es compta amb el permís exprés de l'autor.

----
>>peu<<

# [[#ca01back|'''^''']] [[#ca01]]«És un fet unànimement comprovat per la filologia romànica espanyola i internacional [...] que el català, el valencià i el mallorquí són les tres principals varietats d'un únic diasistema lingüístic, científicament conegut amb el nom de llengua catalana.» Antoni FERRANDO I FRANCÉS, «La Gènesi del secessionisme idiomàtic valencià», La cultura valenciana ahir i avui, Benidorm, Universitat d'Alacant, 1986 (Conferències dels cursos internacionals de Benidorm), pp. 117-133.

# [[#ca02back|'''^''']] [[#ca02]] «[...] en el segle XV, els Valencians [començaren] a designar el català, el català que ells parlaven i escrivien [...] amb el nom de ‘llengua valenciana' [...] fent això, [...] ningú no tenia la intenció [...] de proclamar l'existència d'una ‘llengua valenciana' front a una ‘llengua catalana'.» Joan FUSTER, Nosaltres els Valencians, 15a ed., Barcelona, Edicions 62, 1995 (Col. Universal Butxaca, n° 32), pp. 128-129.

# [[#ca03back|'''^''']] [[#ca03]] Com a origen de la pèrdua dels «Furs» valencians, la batalla d'Almansa i les seues implicacions han marcat el grup social valencià tan intensament que aquest esdeveniment ha accedit al rang de proverbi, sovint usat hui en referència a certs mals, molt violents, que provenen d'un entorn exterior a València : «Si el mal ve d'Almansa, a tots alcança».

# [[#ca04back|'''^''']] [[#ca04]] Antonio ROVIRA Y VIRGILI, El nacionalismo catalán, Barcelona, Minerva, 1919, pp. 18-19.

# [[#ca05back|'''^''']] [[#ca05]] Des de l'inici del procés d'autonomització, el «blaverisme» valencià fou l'origen de múltiples problemes : pamflets, invectives, campanyes de denigració, manifestacions, pertorbacions de trobades culturals i d'emissions televisives, amenaces, agressions verbals i físiques, degradacions, bombes als domicilis de diversos intel.lectuals, profanació de la tomba de Joan Fuster en 1997, etc. A més dels articles de la premsa quotidiana, cal ressenyar l'excel.lent obra : Vicent BELLO SERRAT, La Pesta Blava, València, Eliseu Climent/3i4, 1988 (Sèrie La Unitat, n° 130).

# [[#ca06back|'''^''']] [[#ca06]] Josep Maria QUINTANA PETRUS, El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares: análisis jurídico y sistemático, Madrid, Civitas, 1984, pp. 248-249.

# [[#ca07back|'''^''']] [[#ca07]] Un dels primers projectes fou el del poeta valencià Josep Maria Bayarri Hurtado, autor d'una codificació denominada «normes del 22» en referència a l'any dels seus treballs, o «normes del cuáqueres» degut al nombre elevat de [q] presents en la seua transcripció. L'experiència fou renovada a la fi del període franquista per Miquel Adlert i Noguerol, autor de les «normes de Torre», i després de les «normes de Murta», degut al nom de dos revistes en les quals publicà els seus treballs. Però és sobretot a partir de 1978, durant la transició democràtica, quan aquest procés acientífic de «contra-normativitzación» es generalitzà, sota l'impuls en especial de l'«Acadèmia de Cultura Valenciana», antic «Centre de Cultura Valenciana». Amb el sol i únic objectiu d'allunyar-se del català de Catalunya, aquesta «Acadèmia», a voltes anomenada «Reial», en referència a l'antic Regne de València, preconitzà, de 1978 a 1982, com a mínim cinc codificacions diferents, hui dia encara amplament difoses pels seus membres, que usen internet, sense cap moderació, junt a les edicions més clàssiques. Vide : Franck MARTIN, Les Valenciens et leur langue régionale : approche sociolinguistique de l'identité de la Communauté valencienne, Villeneuve-D'Ascq, Presses Universitaires du Septentrion, (Thèse de Doctorat), 2000, pp. 452-458.

# [[#ca08back|'''^''']] [[#ca08]] http://www.avl.gva.es/


# [[#ca09back|'''^''']] [[#ca09]] Enrique ORDUÑA REBOLLO, Estatuto de Autonomía de Cataluña, Madrid, Ministerio de la Administración Territorial-Secretaría General Técnica, 1979, pp. 100-101.

# [[#ca10back|'''^''']] [[#ca10]] Rafael Lluís NINYOLES MONLLOR, El País Valencià a l'eix mediterrani, 2a ed., València, L'Eixam, 1993, pp. 32-34, 47-49, 51, 62-63.

>><<
Page last modified on November 14, 2008, at 06:27 PM
Edit - History - Print - Recent Changes - Search<
Creative Commons License © 2004-2011 Antiblavers.org i altres contribuïdors | visites
Aquesta obra està subjecta a una Llicència de Creative Commons, tret d'on s'indique el contrari.
Funcionant gràcies a PmWiki, PunBB, Coppermine, PHP, MySQL, Apache i GNU/Linux.